jueves, 30 de diciembre de 2010

"Poco más que un café..."


Qué manía tienen los políticos con el café... ZP no sabía lo que costaba uno; y ahora Miguel 'Qué', es decir, Miguel 'Sevaahostiar' Sebastián nos dice que la subida de casi el 10% es 'poco más que un café'. Pero qué perra. Ahora resulta que me voy a tener que tomar otro café cuando cada día soy más partidario del té. Bueno, quizá lo que quieren decir es que te tienes que dejar de tomar ese café, para ser más exactos.

Dicen que el tarifazo este nos supondrá unos 3,5 euros al mes y, claro, como en cada hogar viven dos o más personas pues el precio final es de risa. Lo que estos linces de políticos que tenemos no parecen querer ver es que cada día hay más hogares en los que no trabaja nadie, en los que no es que no entre un sueldo, es que dentro de nada no entrará ni el subsidio de paro...

Pero qué más da. Los sueldos llevan congelados varios años, se pierde poder adquisitivo a chorros, nos suben el IVA, nos meten tasas de basuras justo en el momento en que uno más recicla... Todo es a pagar, a pagar. "Tenemos de las menores presiones fiscales de Europa", dicen. Y ocultan que nuestros sueldos y el precio de la vivienda y los alquileres tienen un desfase inexplicable...

Pues nada, a seguir pagando... mientras podamos, claro. De las tostadas ni hablamos. Nespresso, what else!

lunes, 20 de diciembre de 2010

No cabe el mar en la maleta...



Quiero volver:
Hace ya algunos años
que puse rumbo al sur
Me alejé de la infancia y los recuerdos
Un tarro lleno de arena
un par de litros de agua con sal
No entra el mar en la maleta
es el precio que pagar

Pero yo echo de menos a la tierra donde nací
Me entró pena de sentir que estoy tan lejos de ti
Quiero volver
a ver Cantabria un nuevo amanecer
en tus montañas y en tus playas
bañarme otra vez, sentirme de nuevo el rey
Yo sólo quiero volver

Donde pinta verde y blanco
los domingos la ilusión
todos juntos reventando El Sardinero
Donde mis ojos se vuelven rojos de brindar
por los ausentes y por los que se llevó el mar

Pero yo echo de menos a la tierra donde nací
Me entró pena de sentir que estoy tan lejos de ti
Quiero volver
a ver Cantabria un nuevo amanecer
en tus montañas y en tus playas
bañarme otra vez, sentirme de nuevo el rey
Yo sólo quiero volver

De Castro Urdiales hasta Unquera
de Reinosa hasta Santander
llevo en el pecho una bandera
blanca y roja por mi tierra
siempre la amaré…

martes, 14 de diciembre de 2010

El Santander que no conocí...

101 años después vine yo al mundo... a unos tres kilómetros de aquí. La imagen es de Jean Laurent y Minier y, según El Diario Montañés, es de 1867.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Diez años atrás...

Sé que estoy un poco repetitivo, pero Diez años atrás es una canción de Loquillo de principios de los 90. Digo repetitivo por lo de Loquillo, al que recurro demasiado en los últimos tiempos. Por algo será. Pertenece a un álbum -Hombres- que en su momento me pareció que llegaba como fuera de hora. Pero no -o sí (ahora creo que se adelantó casi 20 años)-, el Loco es un personaje de esos que poseen la capacidad de reinvertarse, de hacer cosas nuevas, pero que pertenecen a él, que llevan su sello. Da igual 10 años atrás que 10 años más tarde. Eso le hace grande.    

No sé qué tiene esta canción. Será que me gusta y que lo que me gusta me recuerda a Barri... Pues sí, veo sonreír a alguien que me cae bien y recuerdo su sonrisa. Veo a alguien amable y le veo a él. Escucho una respuesta sincera y me parece oírle hablar. Suenan unos acordes bellos al piano y le visualizo andando, con su estilo característico como a 'bote y medio', por la calle del Medio o la del Arrabal. Si es guitarreo cien por cien power pop recuerdo su ánimo, siempre preparado para pasarlo bien y hacérselo pasar bien a los demás.

El caso es que 10 años no son nada y son toda una vida. Diez años atrás yo ya vivía en Madrid. Tú, también. Yo en la calle Limón; tú, en la calle Limonero. Ya éramos adultos, un estatus que nos costó alcanzar un poco más que a otros, aunque siempre fuimos muy hombres. Dos tipos que buscaban la felicidad y que peleaban a diario por alcanzarla.

Lo más grande que puedo decir es que fuimos muy felices. Con problemas, con adversidades, con sobresaltos, con una situación laboral complicada. Pero con mucha amistad y con una capacidad tremenda para disfrutar cada momento compartido. Por eso hoy te vuelvo a decir que fue muy grande conocerte; que te siento siempre a mi lado, y que la música activa esa capacidad especial para bucear en mi interior y dar con miles de recuerdos.



Diez años atrás
A las seis de la mañana
el día se empieza a dibujar
mi corazón perdió su sitio
mis Ray-Ban. ¿Dónde están?

Imágenes que recorren mi mente
al romper el día en mi cara
la vida te pasa la cuenta y los excesos se pagan

Un taxi se acerca sereno
veo mi brazo temblar
me siento. ¿Dónde le llevo?
quizás al último bar
o mejor aún
diez años atrás

Seguro de estar de vuelta y decidido a no dejarme arrastrar
no me sorprende no
la vida tal como se viene se va

Una copa por el momento de volver a empezar
la noche te dice cosas
que la mañana te hace olvidar
lo que fuiste tú diez años atrás.

P.S. Eso de 'a las seis de la mañana' me recuerda a muchos amaneceres en el Sardinero de hace muchos años. Días vividos de sol a sol. Nunca mejor dicho. Barri, forever!!

jueves, 2 de diciembre de 2010

El Periodismo moderno...

Las chicas de Marca TV. Como dicen algunos, "parece ser que el Príncipe Felipe se precipitó"...

P.S. Bueno, y ahora imagino que me llamarán machista, misógino y no sé cuántas cosas más. Sinsentidos de la vida. Con lo bien que me llevo con ellas...

viernes, 26 de noviembre de 2010

"Muy mancunianos..."

Hace unos años nos fuimos un día a Bilbao a comprar música, dar una vuelta, ver cómo iban las obras del Guggy... y pasar el rato. Compramos unos cuantos discos, casi todos de grupos británicos. Y recuerdo que Toñín preguntó por los Primal Scream. El dependiente, un tipo indie, con pinta de saber de qué le hablaban le contestó "Son muy cañeros, y muy mancunianos"... 

Salimos de allí con nuestra compra y partidos por el eje sin tener ni pajolera idea de qué había querido decir con aquello de 'mancunianos'. ¿Tendría algo que ver con el Patrullero Mancuso? ¿De qué iba aquello? Ahí quedó la anécdota, que hemos repetido miles de veces.

Pues bien, hoy, como quien no quiere la cosa, una de mis compañeras me ha preguntado si sabía cómo se llama a los de Manchester. Le he dicho que ni idea, pero que se lo miraba. Mi sorpresa ha sido mayúscula cuando he descubierto que se les llama así: 'mancunianos'.

Por un lado me he sentido mal por la ignorancia demostrada; me he sentido zote total. ¡Cómo no saber que un tipo de Manchester es un mancuniano...! ¡Por Dios! Pero lo mejor ha sido cuando esa neurona, a punto de desconectarse de aquella historia, ha cobrado fuerza y energía, y ha recuperado la anécdota mancuniana.

¿Lo mejor de la historia? Pues que no sé si Primal Scream sonarán muy mancunianos o no. Pero lo que sí sé es que son de Glasgow, y que su líder es el que fuera batería de The Jesus and Mary Chain, Bobby Gillespie. Así que lo que son es más bien glasgowianos... ¿Tal vez sean los más mancunianos de los grupos de Glasgow? Eso ya se lo dejamos a Mashy...

P.S. Post dedicado a Javi Shatt y Antonello Riva. Lo que no recuerdo es si estaba por allí Javi Toy, me quiere sonar, pero la memoria tiene sus agujeros.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Por qué eres tan bueno Loquillo?



Cruzando el paraíso es un temazo de esos que uno no se cansa nunca de escuchar. Cuando suena ese "qué difícil es, qué difícil es..." no puedo evitar pensar en ti, crack. Qué difícil es no tenerte aquí. Esta maldita lluvia madrileña siempre destapa mi lado más nostálgico. Y hay cosas a las uno nunca se acostumbra, como tu ausencia, aunque sea sólo relativa. Aunque la música siempre nos sirva para sacar lo mejor de nosotros mismos y acuda a nuestro rescate. 

Me gusta cómo mezclan Loquillo y el mítico Johnny Hallyday en este tema. Mucha clase delante del micro. Lástima de cigarritos, que me rompen el clímax. Aunque al final, cómo el humo no me llega todo eso se quede en anécdota...

En la vida ("que te lleva... que me quema") uno a veces tiene la sensación de estar en deuda con demasiada gente. Unos son gente relevante o conocida -a la que por supuesta no conoces-; otros son tanto o más relevantes, pero más bien personas anónimas. Con Loquillo me sucede eso. Son tantos momentos buenos los que me ha hecho vivir -algunos incluso memorables-, que creo que no basta con comprar todos sus discos para agradecer lo que uno siente y recuerda cuando escucha sus canciones. Y con Barri me sucede algo similar: el privilegio de haberle conocido me resulta impagable, y uno no sabe cómo devolver la deuda contraída por ese motivo. Se me ocurre que recordarle hoy y siempre quizá sea una de las mejores maneras a mi alcance. Pero me parece poco...

Cruzando el paraíso
"Es tan fácil dar sin pensar en uno mismo.  
Vayas a donde vayas encontrarás espejismos.  
Somos tan iguales y a la vista tan distintos,  
yo bajando a los infiernos y tú cruzando el paraíso.  

Para ti la vida que te lleva.  
Para mí la vida que me quema.  
Tenías tanto que aprender, y yo tanto por demostrar...  
Por un instante la eternidad.  

Nada permanece; todo se desvanece.  
Sé que no puedo quejarme. Trataré de no engañarme.  
Siempre es cuestión de tiempo. Llegar al precipio.  
Yo bajando a los infiernos, y tú cruzando el paraíso.  

Para ti la vida que te lleva.  
Para mí la vida que me quema.  
Tenías tanto que aprender, y yo tanto por demostrar...  
Por un instante, la eternidad.  

Me sobraba vida para amarte.  
Fotogramas que olvidé al revelarte.  
Ahora ya es demasiado tarde.  
Qué difícil es, qué difícil es.  

Para ti la vida que te lleva.  
Para mí la vida que me quema.  
Tenías tanto que aprender, y yo tanto por demostrar.  
Por un instante, la eternidad
".

Qué grande eres amigo, qué grande.

jueves, 11 de noviembre de 2010

La casita de LeBron James


Dicen que le ha costado casi 50 millones de dólares. 8 Habitaciones, 11 baños... La clásica ida de pelota.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Sin Puente del Diablo


Primero nos quedamos sin La Horadada y ahora le ha tocado el turno al Puente del Diablo. El maravilloso arco se ha venido abajo... Los recuerdos de la infancia no tienen precio y esos dos paisajes rotos (no sólo por la acción de la naturaleza y el paso de los años...) son de los que te llenan los ojos de lágrimas. Como suele suceder en estos casos, uno prefiere mantener las imágenes del pasado -las que ya no volverán- en la retina.

lunes, 18 de octubre de 2010

Recuerdos de infancia


El otro día me encontré esta fotografía por la red. Es más que probable que los colores estén un poco subidos y que la imagen tenga un toque de irrealidad, pero lo que sí puedo afirmar que se trata de un lugar mágico. La tierra -y el mar- de mis antepasados: la ría de Tina Menor, en Pesués. Ni que decir tiene que al verla me acordé de mi padre. Y añoré no tenerle a mi lado para que me contara aquellas historias suyas tan buenas. Como la del soldado alemán que resistió hasta el final en la entrada del túnel del tren... Y cómo poco tiempo después llegó desde Alemania un monolito conmemorativo.

Y me acordé también de aquellas salidas a mar abierto en la motora de Alberto. Sí Alberto 'el de la motora', que así le llamábamos. Todo un lujo. Salir por Tina Menor, ver la Playa de El Sable a la derecha, enfilar entre los peñascos con rumbo a Pechón... Un placer para la vista y para los pulmones. Y una sensación agridulce por la lejanía de aquellos momentos inolvidables.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Adiós a Artechembauer



He leído con tristeza que ha muerto Juan Carlos Arteche, un tipo que siempre me cayó muy bien, tanto en su faceta de defensa expeditivo, como en la personal. Ha fallecido con sólo 53 años, una edad de esas en las que uno siempre piensa en lo mucho que queda por aportar (pueden ser 30 años más, pueden ser 40... los que nos tengan reservados).

Le recuerdo de verde y blanco en los viejos Campos de Sport, con buena planta, fornido, todo pundonor, todo lucha, muy joven. Un líder con fama de leñero, como todo central que impone su ley en sus dominios. Recuerdo que me entristeció su marcha al Atlético de Madrid, y eso que yo apenas contaba con 10 añitos. Eso sí, en el Atleti fue un pilar, y hasta llegó a jugar cuatro partidos con la roja, en los que incluso marcó un gol.

Con sólo 32 años, el de Maliaño dejó el fútbol activo. Y entonces recuerdo que me lo cruzaba con frecuencia en verano, paseando por la orilla del mar entre la Primera y la Segunda del Sardinero. Siempre con un aspecto campechano, con un paso seguro y con una presencia que no le dejaba pasar inadvertido con su casi uno noventa.

Este es su perfil en la página web del Racing:

DATOS PERSONALES
Nombre: Juan Carlos Arteche Gómez
Posición: Defensa
Lugar de nacimiento: Maliaño (Camargo)
Fecha: 15/04/1957

"En el colegio La Salle de Santander, Juan Carlos Arteche comenzó a practicar sus primeros juegos con el balón, y con la tradición deportiva de este colegio fue inevitable que conociera antes el baloncesto, donde su estatura era además muy valorada.

Sin embargo los entrenadores del colegio le animaron a probar con el fútbol y participó en el campeonato playero. A partir de entonces formó parte del equipo escolar hasta que el Racing le fichó cuando tenía 17 años.

Durante su etapa de juvenil jugó varios partidos con la selección cántabra. Junto al guardameta Pedro Alba fue cedido a la Gimnástica de Torrelavega en 1976. Pero Arteche se incorporó a la plantilla racinguista ese mismo año, cuando José María Maguregui era el entrenador
".

Sólo nos queda una cosa que añadir: Descanse en paz.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Temazo de Los Flechazos



Gorra plana, hipsters blancos y casaca militar,
el tacón de tus botines no se nota al caminar.
Sé que te vas, para empezar de cero,
donde anuncian la salida disparando con un flash.

Trabajar en un estudio decorado por Mondrian,
entre pasarelas, maquillaje y alta sociedad,
moda de op-art, portadas en el Vogue,
va a ser como si vivieras el rodaje de Blow-up.

Oye, que seas feliz cuando estés en la gran ciudad.
Oye, y no te olvides de lo que dejaste atrás,
y acuérdate de Mary Quant.

No olvides que con nosotros aprendiste la lección,
no olvides que formas parte de la "aristocracia MOD".
Te encontraré charlando en cualquier cocktail,
David Bailey no soñó con una maniquí mejor.

Y si un día vuelves a la ciudad que te vio nacer,
hablaremos de recuerdos hasta el amanecer.
Y sonreirás, regresarás a casa
por las calles donde todos aprendimos a querer.

Oye, que seas feliz cuando estés en la gran ciudad.
Oye, y no te olvides de lo que dejaste atrás,
y acuérdate de Mary Quant.

Oye, que seas feliz cuando estés en la gran ciudad.
Oye, y no te olvides de lo que dejaste atrás,
y acuérdate de Mary Quant.

viernes, 17 de septiembre de 2010

El Machi


El placer de comer esos productos de la tierra a los que uno siempre es tan fiel... Un par de experiencias este verano de esas que el estómago siempre agradece y el cerebro no quiere olvidar: unos tomates de 10 con más carne que un solomillo; un queso fresco de La Jarradilla inolvidable; un orégano ¿de Potes? Yes!!; un blanco Ribera del Asón sorprendente; unas rabas comme il faut; carnes de reses cántabras (taquitos de solomillo, entrecotte...); pescados de las lonjas del lugar (rueda de bonito, taquitos de rape, anchoas con queso fresco); tarta de hojaldre de Santos... Y todo a un precio más que razonable, en un sitio agradable y que lleva ahí toda la vida -más de 100 años- con nombres tales como La Más Barata, Bar Machichaco o Taberna Marinera Machichaco.... Siempre El Machi.

martes, 14 de septiembre de 2010

Escrito el 22 de agosto en un tren

Estoy un poco perezoso, un tanto descolocado, o ambas cosas. Esto de volver a lo que se supone es nuestra normalidad de 11 meses al año no es fácil de encajar y uno tiene la sensación de que no sabe o no puede dar a cada cosa el tiempo que merece. Sin duda este blog ha sido uno de los damnificados. De hecho lo que paso a editar ahora lleva tres semanas escrito a mano, con letra de pata de mosca, en una libreta. Tuve el impulso de escribirlo el pasado 22 de agosto en un tren. Se me acababan las vacaciones y mis regresos a Madrid no suelen ser gloriosos anímicamente. Dice así:

"Vuelve uno de Santander y lo hace como casi siempre, con esa mezcla de sensaciones; con el ánimo recompensado tras meses expuesto a esa dolencia llamada Madrid; con el regusto de la playa, el paisaje, la familia y las buenas experiencias. Se vuelve con la batería cargada, pero con un dolor que nunca se cura.

¿De dónde nace? Nace y muere en uno mismo. Nace de lo mucho bueno vivido durante años y de lo tantísimo perdido. Es un bucle imbatible, un círculo que se abre y se cierra. Un déjà vu eterno que vive en los ojos de aquellos que te quisieron tanto. Un recuerdo imborrable que habita en las retinas y los corazones de quienes siempre te llevamos con nosotros.

Esta semana última bajaba al Sardinero solo, a la Primera. Allí me esperaba mi familia. Me encontré con una vieja amiga de juventud, Patricia. Hablamos de la vida, de cómo nos va todo... nos pusimos al día y me dijo que leía este blog; que no había podido evitar alguna lagrimilla al leer cosas sobre ti. Nombró a tu madre, una persona entrañable a la que siempre he querido de una forma especial.

Y en cuanto nos dijimos adiós sufrí ese momento que algunos dicen, de manera nada científica, que tenemos antes de morir y en el que pasan ante nosotros miles de imágenes de momentos importantes de nuestra vida. Entonces te vi sentado delante de mí en lo que fue Empresas, en un examen de Selectividad; el día que nos conocimos. Visualicé el Río de la Pila, con Rosa y Sofía. No sé si nos tomábamos algo en La Tienduca, en La Gramola o en el Drink Club.

Luego estábamos acodados con idénticas protagonistas en la barra del Terminal. Y muy cerca de ahí tomando pipas sentados en las escaleras viendo la vida pasar, hablando sin parar, riendo como siempre, disfrutando como nunca. Otro día nos cruzamos con Rosa Turkita paseando a Simón por la calle Martillo y hablamos con ella, aunque yo tuviera que recordárselo 20 años después... Y hablamos de la Troner, de nuestro top ten femenino, de nuestros sueños, del mañana, del ayer y del hoy mismo.

Resonaron en mis oídos, también, palabras de elogio, de admiración y de cariño dedicadas a Beatriz. Tan justas como ciertas. Dichas tan de verdad como eras tú; alguien sin dobleces, sin atajos, sin truco. 100 por 100 Barri. Auténtico. Inigualable.

Y te vi mirando al mar con esos ojos chispeantes; con esa mirada poderosa, profunda, sincera y franca. Te vi en el Muelle mirando hacia Peña Cabarga. Te vi en El Puntal disfrutando del paisaje y de largos días de playa. Y te vi en Liencres soñando con cabalgar las olas en un invierno solitario y frío, pero real y placentero (aún hoy sigo dando vueltas a eso de comprarme una tabla...).

Mañana -23 de agosto- vuelve a ser mi cumpleaños y el día 24 volveré a echar de menos tu habitual felicitación con retraso. Especial como pocas. Fácil de perdonar como ninguna. La esperé y recibí durante más de 20 años, pero desde que no la tengo ha provocado que no me guste celebrar esa fecha especialmente. Prefiero celebrar tu amistad todo el año, la inmensa suerte de llevarte conmigo y de haber recibido ese regalo que fue conocerte. Eso y mi familia son mi fuerza; el privilegio que me fue concedido. Como dijo el gran Javi, uno de los corazones más shattines y más grandes del planeta -en nuestro último Galizano's Court, en la hora del brindis cerveceril-: "¡Por Barri!".

Recomendación musical:

miércoles, 18 de agosto de 2010

Siempre Delfo

El gran Delfo, mi primo Delfín Sánchez de Cos Artes, en una imagen de los Juegos Náuticos de Santander. La foto no tiene mucha calidad, pero es que está hecha con un móvil. Yo no lo vi in situ, pero Bea me envió la imagen a Madrid y tengo que reconocer que me emocioné. Delfo, todo un pionero del surf en Cantabria.

Aún recuerdo aquella época, aquella furgoneta mítica... Eran tiempos en los que coincidía con Delfo mucho: por las mañanas, en el Sardi; por las noches, por el Terminal; alguna que otra vez que pasaba por Miranda rumbo a la querida Calleja Norte, en La Flor de Miranda.



jueves, 5 de agosto de 2010

VI Edición del Galizano's Court (previa)

Después de contactar con las fuerzas vivas, comité organizador y participantes habituales, ya hay fecha y hora para el Galizano's Court 2010. El evento está previsto para el domingo 8, a las 12 del mediodía.


Eso sí, a eso de las 11.30 se abrirá el control de firmas. A las 12.00 comenzará la acción. Y a eso de las 13.00 habrá degustación de cerveza y productos regionales.

Los que quieran y puedan, si el tiempo lo permite -que parece ser que sí- podrán prolongar la jornada en alguna de las playas cercanas.

Nos vemos en la cancha.

jueves, 15 de julio de 2010

Con Barri siempre ahí...

Llevo varios días contigo muy presente, Jose. Debe ser por la cercanía de las vacaciones, por el comienzo de mis subidas y bajadas a Santander. El caso es que en estas últimas semanas te he vuelto a tener muy muy presente. La última escapada a nuestra tierra estuvo llena de pensamientos hacia ti. El simple hecho de ver las montañas en el horizonte, cuando uno está a punto de abandonar tierras castellanas, ya es un homenaje impecable hacia tu persona.

Llegar a Cantabria, entrar por esas tierras que te reverdecen hasta el alma, te pone en situación. Uno te visualiza en Picos, con Carlos, subiendo y bajando montañas como una cabra montesa, con tu barba cerrada, con el pelo largo, con tus ojos chispeantes llenos de emoción, de energía, de alegría, de buenos sentimientos. 

Entrar en Santander, y ver a nuestra querida Peña Cabarga, siempre me emociona. Me acuerdo de nuestras conversaciones, de tus cuadros, de los de tu padre; esos de los caminantes por el Muelle que tanto me gustan. Bajo la ventanilla, respiro hondo, y te visualizo en el semáforo, a punto de cruzar de Puertochico a Castelar.

Hoy reproduzco un texto que nos reenvió Eva hace ya un tiempo. Es maravilloso. Expresa muchas cosas. No es fácil de asimilar porque la ausencia nos duele demasiado a los humanos; pero, claro, eso es propio de nuestra débil condición. Dice así:

"La muerte es una ilusión. No cuenta, no es nada. El cuerpo nace y muere, pero la vida simplemente cambia de forma y lugar, pero es eterna. Sólo me he ido a la habitación de al lado. No ha cambiado nada más, nada ha ocurrido, todo sigue igual, como estaba. Yo soy yo y tú eres tú. Y la vida que vivimos juntos con tanto amor permanece intacta, inmutable; lo que fuimos el uno para el otro seguiremos siéndolo. Llamadme con el nombre de siempre. Habla de mí con la naturalidad de siempre. No cambies de tono. No adoptes un aire solemne ni triste. Ríe como siempre. Vive, juega, sonríe aunque pienses en mí. Deja que mi nombre sea esa palabra que siempre fue. Que sea pronunciado sin esfuerzo, sin que sobre él se proyecte una sombra. La vida significa lo mismo que siempre. Sigue siendo lo mismo que fue. Existe una continuidad absoluta e ininterrumpida. La muerte es un paso, un accidente insignificante. ¿Tengo que estar fuera de tu pensamiento porque esté fuera de tu vista? Sólo me he ido a esperarte durante un intervalo a un lugar muy próximo, a la vuelta de la esquina. Todo está bien".

Me gustan mucho estas palabras, pero todavía me cuesta asimilarlas. No soy una persona fuerte y te sigo echando de menos todos y cada uno de los días.

miércoles, 14 de julio de 2010

Gran canción; pésima actuación...



¿Se puede tener menos gracia y menos arte saltando? Está claro que es complicado hacerlo peor. Por eso vuelvo a lo de siempre: tenemos grandes deportistas y pésimos políticos. Si estos últimos estuvieran a un nivel similar al de aquellos seríamos potencia mundial...

Una pena que a Tequila le pongan la imagen de esta especie de muñeco de madera bailando este temazo. Desde luego ZP te has lucido. ¡¡Qué gracejo!!

lunes, 12 de julio de 2010

Celebración en Princesa




Nunca vi tanta gente en las calles de Madrid... Ayer nos acercamos al paso de la selección por la calle Princesa y fue impresionante. Prácticamente todo el ancho de la calzada y de las aceras estaba ocupado por una marea humana. Gente desgañitándose, miles de personas con banderas, caras pintadas, vuvuzelas, instrumentos de viento, escaleras para que los niños vieran mejor y una pasión desbordada 'regada' con más de 35º a la sombra. Es imposible hablar de cifras, pero eran cientos de miles. Irrepetible.

Tocar el cielo con las manos




Desde niño siempre soñé con el trofeo que levanta Íker... Me parecía el más bonito de todos, el más imponente. Más de 6 kilos de peso, más de 5 kilos de oro de 18 quilates. No es una copa, no; es un monumento a la belleza del triunfo, a la gloria deportiva, al éxito soñado por todos los que hemos puesto dos jerséis en el suelo y le hemos dado patadas a un balón...

Ahora es nuestro. Suena a milonga, a cuento chino, a qué me estás contando. Pero es real como la vida misma. Estamos en lo más alto del fútbol mundial. Hemos escrito nuestro nombre en la base de un trofeo junto a los más grandes. Nuestra camiseta ya tiene la estrella, la fulgurante estrella de campeones. Los nuestros han escrito una página épica ante una selección vil, la holandesa. Ni la violencia, ni las malas artes, ni un árbitro penoso han podido con nuestros finos estilistas. Finos estilistas... y gladiadores. Chapeau!!

Anoche tuve un sueño... y se hizo realidad.

jueves, 8 de julio de 2010

... a la Final


Tremendo despliegue de juego, de ganas de ir a por un partido, de poner todo lo que se lleva dentro sobre la cancha... España finalista incontestable. Cuesta creerlo, pero ahí estamos, a sólo un paso. 

P.S. Y no pude evitar acordarme de Andrés Montes: "¡¡¡Puyol, Puyol, Tiburón, Tiburón, Tiburón, cuyons, cuyons...!!!".

martes, 6 de julio de 2010

La gran oportunidad

Es cierto que el fútbol pasó a un segundo plano en mi vida después de años trabajando en Marca, en otros medios más pequeños -incluido un portal de Internet–, haciendo la página oficial del Real Madrid o del Real Mallorca, co-firmando un par de libros... Puede que sufriera una sobredosis.

Aún así, también es cierto que queda un poso y que cuando hay grandes ocasiones se despierta ese gusanillo. Tengo vagos recuerdos del Mundial del 74 en Alemania; viví como un loco el de Argentina; sufrí la gran decepción del 82 en casa;... Muchos años viendo al equipo caer, hasta cuando parecía que se podía hacer algo grande.

La pasada Eurocopa un gran grupo de jugadores nos llevó a lo más alto. Pensábamos que caeríamos en cuartos, como siempre, pero no. Por una vez, escribimos la historia en positivo.

Y ahora parece que el eslogan de Nike de hace un par de años empieza a ser cierto: "Antes, ser español era una excusa; ahora, es una responsabilidad". 

Somos semifinalistas de un Mundial, algo que no lográbamos desde Brasil 1950. Entonces Uruguay pegó 'el Maracanazo' a los brasileiros y nosotros quedamos cuartos.

Ahora tenemos la posibilidad de subir un peldaño. No será fácil; Alemania es un hueso muy duro de roer, pero hemos llegado aquí sin que este equipo haya dado lo mejor que lleva dentro. Y partidos como el del miércoles son los que dan la medida real de un equipo. España tiene su particular cita con la historia. Un partido para darlo todo. Un partido para demostrar quién es el mejor.

P.S. Creo que Torres debería teñirse de rubio platino again para cambiar su suerte.

lunes, 5 de julio de 2010

Rafa Nadal, qué tío más grande


Es tan sumamente grande que parece un tipo normal. Pero no lo es. Ha ganado cinco Roland Garros, dos Wimbledon y un Abierto de Australia. Este año ha recuperado el número 1 y su única obsesión es ganar el Open USA...

Ayer, en Wimbledon, no había ningún representante ni del Gobierno ni de la Casa Real. Casi que mejor... Parece que sólo hay fútbol en este país, pero siempre habrá gente que sabrá valorar lo complicado que es ser el mejor del mundo en algo tan complicado como el tenis. Ganar en hierba, en tierra batida, en cemento... es sobrenatural.

Enorme deportista y enorme persona. Reconozco que como tenista me encanta. Pero el momento que más disfruto es cuando recibe su trofeo, da las gracias a todo el mundo y elogia al rival. Ahí es donde Rafa más se engrandece, donde es más número 1 todavía. 

miércoles, 23 de junio de 2010

¡Qué gran paralelismo!

José Blanco, ministro de Fomento, cree que "el AVE por Palencia carece de racionalidad, eficacia y sentido común". Vamos, exactamente lo mismo de lo que carece el Gobierno. Lo ha clavado. Las decisiones de este gobierno son irracionales; nuestros dirigentes son ineficaces; y para ellos el sentido común es el menos común de los sentidos.

Pepiño habla de un AVE por Bilbao y se queda tan ancho. ¿Y por qué no desde Oviedo, ya puestos...? Decía hace unas semanas que no tenía sentido "que una comunidad de 500.000 habitantes tuviera dos entradas de AVE". Pero vamos a ver. Ahora mismo no tenemos ni una. Hay un AVE a Valladolid y hay fases en Palencia ya en estudio. Pero no. Él a lo suyo. Y Revilla, cayendo en la trampa, dice que será "inflexible en exigir la Alta Velocidad por la Meseta".

Pero vamos a ver Revilluca, no escuchas lo que dicen. Te dicen que no y que no. Si quieres mirar para otro lado y seguir como Presidente de una comunidad que vota más a PP y PSOE es tu problema. Pero el mensaje de tus compañeros de viaje parece tener claras sus intenciones. Al menos, que las próximas anchoas no sean de Santoña y que tengan unas espinas de esas tan poco agradables... (de repente me he vuelto mala persona).

Para mí el problema es variado: Revilla no tiene poder, el PSOE es esclavo del Gobierno central y el PP... Pufff, el PP. No hay ni convicción en lo que piden.

¿Realmente queremos un AVE por la Meseta que nos deje en Madrid en poco más de dos horas? En mi opinión, la necesidad real es otra. Queremos un tren del siglo XXI, no del siglo XIX. A mí me dices que puedo hacer Santander-Valladolid en un par de horas, en vez de en las actuales tres y poco y te lo compro. Y eso no sería ni tan siquiera Alta Velocidad. Pero plantarme en tres horas de Madrid a Santander, o al revés, creo que sería todo un éxito. Incluso en tres horas y cuarto o tres horas y media.

Pero no. Hay que hablar de AVE sí o sí. Hay que vender la moto. Hay que desviar atenciones, ganar tiempo (perderlo, en realidad). Y gobernar debería ser todo lo contrario: actuar, decidir, usar la cabeza, tener criterio... Casi nada.

jueves, 10 de junio de 2010

Naúticos sin calcetines...

Reconozco que en cuestión de estilo siempre he hecho lo que me ha dado la gana, y no me gusta nada que algunos modernos de tres al cuarto vayan por ahí dando lecciones. Está claro que los naúticos son unos zapatos nacidos para ir sobre la cubierta de un barco y demás. Por ello apuntan más a accesorio estival que invernal.

Pero no, su uso se generalizó y pasaron a llevarse todo el año en sitios en los que los rigores del invierno tampoco es que fueran tales. El caso es que hace poco leí en GQ y este mes en Esquire a dos trendsetters escribir sobre la inconveniencia de llevarlos con calcetines. Punto uno, nunca llevo un zapato cerrado si no es con calcetines.

Me parece fenomenal que se lleven directamente sobre la piel, pero a mí me rozan, y cualquier zapato me resulta incómodo si no llevo los pies protegidos. Lo que más rabia me da es que los dos que escriben al respecto dogmatizan y por ahí no paso. ¿Será que tienen un velero de 20 metros de eslora amarrado a 200 metros de su casa? Lo dudo.

Y no paso porque luego hay cosas que sí parecen tener cabida en las tendencias de los últimos años que en fin... Infumables. Como los pantalones masculinos piratas; sí, esos que llegan hasta 20 centímetros por debajo de la rodilla y que uno no sabe para qué son: tienen la incomodidad de taparte la rodilla, lo que en verano no mola nada; no ligas bronceado en cuatro quintas partes de tus piernas; si mides 1.85 parece que la ropa te ha encogido o que vas a pescar chamarucas; si mides 1.70 parece que el que has encogido eres tú, y te has convertido en el nuevo David el Gnomo o en una especie de Chanquete. Creo que le quedan mal a todo el mundo. Otra cosa es su versión femenina, tipo Capri, más ceñida, que me encanta.

Y luego están las prendas petadas. Si te sobran cinco kilos -o más- la has cagado. Siempre parecerás una morcilla a punto de reventar. Miras la talla; vale, XL. ¿XL? Pero si esto no le vale ni a un niño de 12 años. Bueno, XXL. ¿Cómo? ¿Que me queda justa una XXL? Luego te vas a EE.UU. y resulta que la tuya es la M. La S te queda justita, y la L un poco grande. Claro, M, te dices. Si es que soy normal (bueno, acepto un cierto sobrepeso), pero en España quieren que adelgace unos 25 kilos y quepa en una XL de las suyas. Imposible. Y no exagero. Esto está basado en hechos reales.

Y sí, ves a los modelos de pasarela y junto a alguno cachas ves a una pléyade de flacuchos escuchimizados que no podrían ni llevar la compra a casa o anotar un tiro de tres desde el chollo a punto de extinguirse del 6.25. Me niego. Pero me niego a un pantalón pitillo de Hedi Slimane o a una camiseta de algodón XXS que no llevaba ni cuando tenía 18 años y pesaba 65 kilos...

¿Qué más? Ah, sí. El pantalón Jodhpur. Say what? Sí, hombre, el pantalón 'cagao'. Sí, hablo de ese pantalón de chica que no le queda bien a nadie, de talle un poco alto, ceñido en la cintura y deslavazado hasta abajo, como si sobrara tela, y que desdibuja la silueta hasta hacerla incluso fea.

Esta mañana casi me engaño a mí mismo por un instante, pero no. Una chica cruzaba por delante de mí en un semáforo y no le quedaba del todo mal... Pero me he dicho: "Noooo, no te engañes. Con cualquier otro tipo de pantalón estaría mejor". Y es que es verdad. Me encantan los vaqueros, los pantalones pitillo o hasta los monos de Stella McCartney -en especial si los lleva Carmen Kass; pincha y los ves- pero esto no se hace. El nombre evoca a la capital de Rajastán. Precioso. Pero el apodo -cagao- lo deja en su lugar: una mierda.

Me doy cuenta de que cada día soy más protestón; debe ser la vejera. Y hay que ver la que te lían en la cabeza dos colegas escribiendo eso de "por favor, los naúticos, sin calcetines". Y un huevo, contesto yo.

martes, 8 de junio de 2010

Cantabria, un poco más cerca

Pues no. No se trata de un nuevo tramo abierto entre Aguilar de Campoo y Burgos; eso irá para largo y tendremos que seguir haciendo la 'S' desviándonos hasta Osorno a través de la autovía hacia León... (del AVE ni hablamos; ni tan siquiera de un tren normal del siglo XXI. ¿Para qué?). Me refiero a la campaña de nuestra comunidad autónoma con El Corte Inglés, que nos ha acercado a la capital (e imagino que a otros lugares) productos no siempre fáciles de encontrar de nuestra Tierruca.

Flipé el día que vi un queso de La Pasiega de Peña Pelada. Lógicamente lo compré. Pero luego ya vendría la locura con los quesucos de Liébana (Río Deva de vaca, de oveja, de cabra; Peña Cortés ahumado...); patatas fritas (El Cántabro y Santos Moreno); mermeladas (la que me compré de fresa es excelente); chocolocates (Horno San José...); cocido montañés (La Ermita de San Pedro); todo tipo de marcas de conservas de anchoas, bonito, ventresca (Consorcio, Lolín...); pimientos de Isla; corbatas de Unquera; yogures de La Bien Aparecida; orujos y cremas de orujo; vinos tintos de Liébana y diversos blancos (eso sí, a unos precios poco competitivos); sobaos de El Macho y otros; quesadas; pastas diversas de las clarisas de Villaverde de Pontones (sí, a poco más de un kilómetro de Cubas...); alciturrianos (con forma rara, pero alciturrianos a fin de cuentas)... Tremendo el despliegue, sin duda.

Eché de menos unos quesos de Las Garmillas (que me flipan, pero que sé que se pueden comprar cerca de mi trabajo, en Poncelet); unos buenos tomates del país (que cuando son de los de verdad, de temporada, son inigulables por su sabor); la potente berza (difícil de encontrar y básica para un buen cocido montañés)... Aunque lo que más eché de menos fue no tener a mi padre para que me preparara él mismo un cocido de los suyos, apoteósicos; o una marmita de bonito, de esas que te hacen tocar el cielo con las manos o directamente llorar de la emoción. Pero al final opté por quedarme con lo bueno: el ejemplo de mi padre, el amor a la tierra de uno y la pasión por unos productos maravillosos que son en sí mismo una experiencia que hay que probar. Y el que no lo pruebe, pues allá él...

Cuento los días para hacer mi próxima compra y volver a llevarme todo lo que pueda y me aguante en casa sin estropearse. Con un poco de suerte, el próximo viernes. Pero sobre todo cuento los días para volver a mi tierra. Y si puede ser de vacaciones y no de fin de semana, pues mucho mejor...

P.S. Eso sí, lo que no tenían eran estelucas, palucos de Cabezón, orgasmos (de Comillas), pastel cántabro, almejas de Pedreña, corazones de Liérganes, tortos de Cabanzón, angulas de Tina Mayor, rabucas de El Puerto, carne de vaca tudanca, limones de Novales, queso azul de Tresviso, churros de Liérganes, hojaldre de Torrelavega, emparedados de Máximo Gómez, merengues de Frypsia, Pantortillas de Reinosa, ni choricillos estilo infiernillo de La Tasca El Vasco o unos blancos de Máximo Bolado... Lástima.

miércoles, 2 de junio de 2010

Hace cuatro años...

Carmen cumple hoy cuatro años. ¡¡Cuatro años ya!! Ayer, antes de irse a dormir les conté a ella y a Lucía cómo fue aquella noche antes de que naciera. Teníamos el convencimiento de que esa noche nacería, aunque al final esperó hasta casi las diez de la mañana. Lo mejor es cómo me miraban las dos, cómo me escuchaban contar la historia. Todo oídos, todo ojos...

La verdad es que uno se emociona al recordar esos momentos. El médico me dio a mi bebito a los pocos minutos y yo me lo llevé por un pasillo hacia nuestra habitación, como quien lleva a un cachorrillo indefenso, cogido con una mano; una mano enorme comparada con sus apenas tres kilos llenos de vida. Nos quedamos los dos solos; Carmen tranquila; yo, sereno, pero al mismo tiempo un poco superado. Llamé a mi madre para darle la buena noticia. Y me costaba articular palabra. Era mi segunda hija, pero qué más da... Hay cosas que uno no vive muchas veces en la vida.

Recuerdo cuando al mediodía fui a buscar a Lucía a casa de su abuela para que conociera a su hermana. Cómo la miraba, cómo la acariciaba con el máximo cuidado para no hacerla ningún daño. Son momentos irrepetibles, llenos de dulzura, de amor. De amor de una madre hacia su hija, de un padre hacia su mujer, de un padre hacia su hija, de una hermana hacia la otra. De una familia normal, bien avenida, a la que lo que más le gusta es estar todos juntos.

miércoles, 26 de mayo de 2010

El placer de que se acuerden de uno... sus propios compañeros

Por si tenéis dificultad para leerlo os reproduzco el texto del post de mi compañera Leticia en Vogue.es

"Reconozco que, últimamente, entre mails de fechas de cierre de temas y créditos de unos y otros diseñadores, Pedro, el responsable de cierre, y yo, nos traíamos online un género diferente de mails: la puesta al día de los avances de nuestra admirada Edurne Pasabán. Ya éramos incondicionales de la deportista vasca antes de conocerla, y lo fuimos mucho más cuando pudimos verla subida a unos tacones de vértigo mientras se convertía, obedientemente, en una de las modelos más carismáticas que han pasado por nuestras páginas. Y todavía nos reímos recordando sus aventuras depilativas en ciudades tan surrealistas como Katmandú. Así que hemos sufrido por culpa de la coreana Miss Oh y nos hemos desvelado con las intrigas “sherpas” tanto como pocos se lo esperarían de una redacción de moda. Cuando coronó el Shisha y culminó su 14 ochomil estuvimos a punto de abrir una de esas botellas de champán que nos llegan de vez en cuando a la redacción. A titulo personal añadiré, además, que Edurne ha sido la primera mujer en hollar las 14 cimas con la deportividad debida. Ahora Pasabán ha vuelto a casa. Y le deseo la mejor de las aclimataciones posibles…".

Leticia Echávarri

miércoles, 19 de mayo de 2010

Las rentas más altas...

Reconozco que siempre me da miedo oír hablar a los políticos de "las rentas más altas". ¿Por qué? No debería haber motivo cuando uno curra como un perro para ganar un sueldo medio. Pero sí lo es cuando a ello se suma que está casado, su mujer también trabaja, lo hace para una empresa, y los dos declaran hasta el último céntimo de lo que ganan, sin que por ello pretendan recibir ninguna medalla. Pero claro, "dos sueldos", dicen; te acaban de poner la etiqueta de ricacho.

¿Qué sucede entonces? Pues que a las clases medias se les cargan todas las culpas de los errores de otros. Y que a lo que todos llamamos clases medias los políticos las ven como clases altas, millonetis. Cuando uno lee algo sobre ayudas, mira la letra pequeña y ve que van dirigidas a los que tengan una renta "de 8.000 euros brutos al año y bla bla bla...". ¿Cómo? ¿Que hay gente que es capaz de mantener a su familia con poco más de 600 euros al mes? ¿Cómo lo hacen? Si su alquiler o su hipoteca ya es superior a esa cantidad...

Ah, pues unos porque merecen ser ministros de economía por su eficaz y heroica gestión de tan escasos recursos. Y otros –muchos por desgracia– porque ganan mucho más dinero del que declaran. Eso supone una estafa en toda regla; una estafa a todos, no sólo al Estado. Dicen que al menos un euro de cada cuatro forma parte de la economía sumergida. Demasiado; y demasiada insolidaridad. Lo peor es que en nuestro país siempre se tapa todo con esa mierda de "todo el mundo lo hace". Pues mira, no. Algunos no lo hacen. Facturas sin IVA, cobros 'sin factura', pisos comprados con no sé cuanto de dinero en B... Sí, "todo el mundo lo hace". Y con eso ya te dejan como el tonto de la película. Con eso ya se creen los más listos. Cuando en realidad lo que sucede es que sale a relucir la idiosincrasia del lugar, la picaresca, El Buscón don Pablos, El Lazarillo, Rinconete y Cortadillo... Así nos va.

A mí me parece perfecto, creo que es de justicia social, que el gane más aporte más. Creo que es lo suyo y lo veo bien. Pero nuestros calamitosos dirigentes, como casi todos los políticos, tienen bastante perdido el sentido de la realidad. Ahora mismo, una familia normal, como la mía, bastante tiene con cumplir cada mes con sus compromisos hipotecarios con el banco, pagar los colegios de sus hijos, vestir -aunque sea de Zara y H&M-, comer tres veces al día y poco más.

Un político dirá que a ti no te van a subir los impuestos. Y ese será el titular en prensa. Pero luego la realidad puede ser otra bien distinta. Para empezar, el trabajador por cuenta ajena (sí, yo me siento un trabajador, aunque los sindicatos no me vean así; aunque lleve vaqueros y no un mono azul mahón) lleva unos tres años con su sueldo congelado; ahora nos suben el IVA; en enero nos quitaron esos 400 euros que hace que ahora en cada nómina aparezcan unos 33 euritos menos; nos meten una tasa de basuras abusiva que antes no pagábamos; nos suben el metrobús de poco más de siete euros a 9...

A ellos les da igual. Unos dirán que esa medida la toman los otros. Los otros que la otra la toman los unos. Y uno, yo, nosotros, muchos... somos los que al final estamos en medio, currando, traspirando, sudando, pagando los desmanes, los errores de unos incompetentes que nos han metido en una de la que nos va a costar salir un huevo. "Entre todos podemos", dicen. Sí, pero sobre todo entre los de siempre... Los muchos de siempre. Los que tenemos tan poco tiempo, que no lo tenemos casi ni para protestar.

sábado, 15 de mayo de 2010

Alciturrianos...


Los alciturrianos forman parte de esos recuerdos de niñez y juventud. Un día lejano la confitería que los vendía en Peña Herbosa cerró. Y uno pensó que ya nunca jamás podría volver a tomarlos... Pero un buen día aparecieron de nuevo ante mis ojos. Llevaba más de 20 años sin probarlos, pero los tenía de nuevo ante mis ojos. Me acordé de mi buen amigo José Luis Alciturri, que nunca supe si tenía algo que ver con el negocio de manera colateral, pero que siempre asocié a estos dulces.

Lo que no sé es si ya en el siglo XXI me supieron como en los 80's... Reconozco que el sabor lo tenía ya diluido en el disco duro de mis sensaciones.

Bueno, y recuerdo una tarde de mistelas y blancos por Peña Herbosa en la que algún shatto no identificado optó por fusionar una mistela con un alciturriano con un resultado que al menos a él le resultó satisfactorio. Eso sí, los demás le miramos atónitos ante semejante alarde de cocina-fusión.

Ahora, el que los quiera no tiene más que ponerse en contacto con el móvil que aparece en el envoltorio. Con un poco de suerte hasta te los llevan a casa...

lunes, 10 de mayo de 2010

Gente que uno echa de menos

El ser humano es egoísta y se mira mucho el ombligo. Se entristece porque ha perdido algo. Añora lo que no tiene y le hacía sentir bien, pero muchas veces se olvida de agradecer lo que tiene; de decir 'te quiero' a esa persona que le cuida y le soporta sus malos humores. Muy mal hecho.

A lo largo de la vida uno tiene que ir sumando. Pero algunos se empeñan en restar. Se creen en poder de una verdad absoluta y no hay nada peor. Uno, la verdad, es que no es buen ejemplo de casi nada. El trabajo y sus obligaciones le tienen demasiado ocupado en un día a día placentero, pero veloz, y que no ayuda a la pausa, a la reflexión, al agradecimiento. Si quieres a alguien, díselo; si echas de menos a alguien, haz que lo sepa.

Todos los días doy gracias por tener una familia junto a mí, aunque muchas veces no se lo demuestre, con este mal carácter que uno lleva dentro y que le supera tantas veces. Y todos los días miro hacia atrás, y no puedo por menos que dar gracias por los compañeros de viaje tan sensacionales que he tenido. Los añoro porque no los tengo cerca, pero no por ello son menos importantes.

Así de primeras, no puedo dejar de citar a Barri, un verdadero hermano, inolvidable, irrepetible, único. A Sofía, fiel compañera de fatigas durante muchos años, un apoyo incondicional y alma hermana en la distancia americana, con la que compartí una especie de postadolescencia y premadurez de esas que forjan en uno una manera de entender la vida que te marca para el resto de tu existencia... A Litos y al Shatt, dos fenómenos que te siguen cuidando y regalando buenas palabras y mejores acciones aún después de los 40... A Toñín, un grande entre los grandes, al que veo poco, pero siento mucho. Y a un grupo enorme de personas que hace que la vida sea más fácil, pero que no podría enumerar por temor a dejarme a alguno fuera y ser profundamente injusto.

P.S. Hoy me siento muy cerca de todos ellos. Quizá porque he tenido algo de tiempo para pensar... Y el oxígeno en el cerebro me añade lucidez (aunque menos de la que me gustaría, claro).

¿Periodismo deportivo? ¡Ja!



Sí, el Barça ganó la Copa de Europa. Lo hizo de manera brillante. Dejó alto el pabellón de la ACB. Y el MVP fue uno de los líderes de la selección española. Sí, por primera vez un español era elegido jugador más valioso de la Final Four. Pero, ¿de qué hablamos? Ah, de basket. Claro. Eso lo explica todo. Eso no le interesa a nadie...

Es mucho más importante que De la Morena desvelara que Mou mete prisa al Madrid (As). O que Guti quiera despedirse ganando la Liga (Marca). Yo pensaba que Mou era el del bar de los Simpson. Y Guti un crack de Santander, divertido, buen tipo, gran jugador de palas... y no un futbolista intermitente, con clase, pero muy Guadiana...

Está claro que si el que hubiera ganado la Copa de Europa hubiera sido el Madrid la prensa deportiva catalana hubiera hecho lo mismo. Pero eso no me sirve. Bueno, me sirve para decir que esos cuatro periódicos son ahora mismo una castaña en manos de gente con un criterio únicamente futbolero, cargados de intereses y que hacen unos ejemplares cada día más infumables. Hasta yo, devoto de la información deportiva, he dejado de comprarlos...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Canciones, siempre canciones...

Nos dan la vida. Una sesión de media hora con canciones que nos gustan hace que nos mejore el humor, que nos sintamos mejor, que recordemos tiempos que permanecen como aletargados en nuestra mente... Es realmente una pequeña liberación. Libera endorfinas.

El otro día hable de ti con unos compañeros del trabajo y me sentí extrañamente entero. Pude hablar de ti sin emocionarme como otras muchas veces; aunque hablara de ti cargado de emoción. Ahora, sin embargo, mi colega Abraham ha puesto una canción y he empezado a temblar como una hoja; he empezado a tener escalofríos y se me han licuado los ojos.

No me ha importado. Me he sentido bien. Y me ha quedado demostrado una vez más que eres imposible de olvidar, que fue un lujo compartir media vida contigo y que siempre te sentiré a mi lado. Da igual que el tiempo pase; da igual que envejezca; todo eso no importa ya. Be my mirror, my sword and shield... Gracias amigo.

jueves, 22 de abril de 2010

La madre Matilde, halo de santidad

Hace años tuve la inmensa suerte de conocer a la madre Matilde. Nunca había oído hablar de ella, pero los caminos convergentes de la vida tienen estas cosas. Llevaba poco tiempo saliendo con Beatriz cuando un día me viene con la historia de que a su tía Nati le ha hablado muy bien de mi familia una monja de su congregación. Por aquel entonces yo no sabía nada de todo esto.  

Poco tiempo después pude conocer a la madre Carmen Natividad (tía Nati), una persona de enorme sabiduría, gran criterio y tremenda lucidez y humanidad. Una mujer de esas que te impresionan. Y ese mismo día pude visitar a la madre Matilde. Resultó ser íntima amiga de mi familia, de mis tías Teresita y Raquel especialmente. Ella le había comentado a tía Nati que los Sánchez de Cos eran buenísima gente y bla bla bla. Mi padre la tenía auténtica adoración y mi madre siempre dice que en su presencia uno siente algo especial, se respira santidad. Qué gran verdad.

Lo pude comprobar por mí mismo ese mismo día. Salí del colegio de los Sagrados Corazones de Sierrapando fortalecido después de haber vivido una experiencia difícil de explicar. Una energía positiva inmensa me poseía; a mí, que soy un tipo pesimista y retorcido... Matilde me había abierto los ojos a una bondad superior, carente de rencor, llena de conocimiento y con una inteligencia natural para poder discernir todas las complicaciones del mundo actual.

Hace unos días me enteré de que estaba mal. Su corazón llevaba tiempo dando guerra. Pero su capacidad de superación, su equilibrio infinito siempre fueron ilimitados. Como me pasó con mi gran amigo Barri, en días pasados noté una bajada en mi fuerza, al más puro estilo de La Guerra de las Galaxias. Fue momentánea. Y es que pensar en ella me da energías renovadas, hace que crea que el ser humano merece la pena. Si existe gente como ella es que algo se ha hecho bien a lo largo de los siglos.

Me contaba mi padre que a él le sorprendió mucho que Matilde se metiera a monja en su momento; por su manera de ser, por su alegría, por su energía desbordante. No debe sorprender. Ella eligió su camino. Un camino de santidad. Y lo recorrió con brillantez hasta el final de sus días, con 95 años plenamente vividos.

Guardo en mi corazón el primer día que nos vimos después de la muerte de mi padre. Nos miramos a los ojos y en medio segundo nos lo dijimos todo. Se nos llenaron los ojos de lágrimas, pero fuimos fuertes para no flaquear y le rendimos un homenaje al alimón, recordándole. Quiso mucho a mi madrina, hija de su amiga Teresita, doña Tere, otra de las grandes. Y también compartimos el dolor por su pérdida prematura.

Recuerdo el día de mi boda. Las monjas consiguieron que el párroco de Sierrapando nos casara en la Colegiata de Castañeda, y Matilde me decía: "Ya le diré yo que no hable mucho, que habla muy bien, pero a veces se alarga demasiado...". Ese día mágico, que ayer cumplió 9 años, fuimos a ver a nuestras dos monjitas protectoras -ahora, el destino ha unido esas dos fechas para siempre...-. La ilusión que les hizo la visita fue inenarrable. Nunca olvidaré aquellas caras de satisfacción.

Como nunca olvidaré esa sonrisa pícara, llena de sabiduría, esos ojos chispeantes de la madre Matilde; y esa energía tan fuerte, tan sobrenatural, que te transmitía, que te desbordaba, que te llenaba y que te hacía salir de Sierrapando casi levitando. Voy a echar de menos su fuerza inspiradora, pero ya tengo conmigo para siempre el recuerdo de un ser magnífico, de alguien que hace que creas en la posibilidad de un mundo mejor.

P.S. Matilde Martínez Hoyos falleció en Sierrapando, el 21 de abril, a los 95 años de edad. D.E.P

lunes, 19 de abril de 2010

Como en una sartén hirviendo

Dice la mujer de Rodríguez Zapatero que se siente en Madrid "como en una sartén hirviendo". Bueno, imagino que Moncloa tiene buen aire acondicionado, pero aún así Sonsoles afirma que aquí se siente "enjaulada", y por eso prefiere Barcelona... Sí, y yo prefiero Santander, pero la obligación y mi familia me tienen ocupado aquí en Madrid. Qué le vamos a hacer.

Todo esto, y más, lo dice Sonso en Vanity Fair. Pero, aunque aún no me lo he leído todo, estoy seguro de que no habla de ese dorado retiro que les espera sin necesidad de trabajar hasta los ¿67 años? Sin duda la política, aunque sea doblemente política -el marido es el político, quiero decir-, hace perder perspectiva. Esa que te vuelve olvidadizo; tanto como para no saber cuánto cuesta un café (ZP) o llamar a las chuches "los chuches" (Rajoy), o cosas peores.

Dice Elena Benarroch que "al margen del coro, sus hijas, sus paseos y la piscina, no hace vida social. No le divierte La Moncloa. Ni le interesa". Vaya, qué vida tan dura. No ejerce de primera dama, lo que me puede parecer bien, pero es que entonces no veo de qué se queja. ¿De que no está con su marido? Pues nada, nada, que le anime a no presentarse -muchos se lo agradecerán-. Porque tenga claro que si se presenta, gana. Da igual la crisis, da igual todo. No hay oposición y así no vamos a ninguna parte. Bueno, sí, al Callejón del Gato...

Quizá Sonsoles se vaya a León, a Barcelona y a donde le plazca. Sí, hasta a ese pisito -o adosado o lo que fuera– que se compraron en Almería puede ser más agradable que un Palacete que no deja de ser una jaula de oro. Entiendo que no le guste, pero no entiendo que vaya de mártir. Y mucho menos con la que está cayendo en este momento, cenizas volcánicas incluidas, claro. 

miércoles, 14 de abril de 2010

Lo difícil que es ser juez; y lo frívola que es la gente con algunas cosas...

Creo que lo más difícil es evitar ser juez y parte. Y Garzón, con un currículum de grandes actuaciones a sus espaldas, ha cometido algunos errores, fruto quizá de su ansia por abarcarlo todo. Se le acusa de prevaricar, de inmiscuirse en algo para lo que no tiene competencia y hacerlo a sabiendas.

Ya sabemos que el lenguaje jurídico está hecho para que nadie lo entienda, pero viene a ser eso. Se le acusa de forzar las leyes con una "argumentación artificiosa". Según algunos, hizo esto "con la intención de atribuirse indebidamente la competencia para investigar los crímenes del franquismo, a sabiendas de que no podía hacerlo".

Las intenciones de Garzón pueden ser loables (o no), pero lo cierto es que la Ley está para ser respetada, no para driblarla. Muchos salen ahora en defensa del superjuez y a mí no es que me parezca mal, pero tengo muy claro que la ley está ahí para todos, y que un juez no la cumpla me parece grave, aunque en su historial aparezcan mil elementos plausibles, como los de la lucha contra ETA, por ejemplo.

Y luego está ese concepto de "jurisdicción universal" que me resulta especialmente peligroso. Sí, sirvió para encausar y juzgar a Pinochet, un personaje que me disgusta y que me parecerá que tiene muchas razones para ser juzgado, pero no creo que tengamos que ser nosotros los que le empapelemos. Para eso creo que están los jueces chilenos.

No me gustan esas intromisiones, por muy bueno que sea el fin que está detrás. Vamos, a mí no me gustaría que un tribunal norteamericano se inmiscuyera en nuestro sistema judicial y encausara a uno de nuestros políticos o a un empresario o a una persona normal por un supuesto delito cometido dentro de España. Me parecería lamentable y peligroso, además de injusto e inapropiado.

Además, tiene que quedar claro que Garzón no está siendo investigado por el Supremo por haber querido investigar los delitos del franquismo (algo que se cacarea desde muchos frentes siendo inexacto), y sí porque hay una ley -que tiene la obligación de respetar- que dice que sólo pueden seguirse procesos penales contra personas vivas. Nos puede gustar esta ley o no, pero es la que está vigente.

Y luego hay otras dos causas abiertas contra él. La del caso de su supuesta solicitud de fondos para organizar un curso, que empleó en parte para gastos que sólo pueden calificarse como personales. Y la de las presuntas escuchas del caso Gürtel. Al parecer, según la acusación, Garzón pudo intervinir de forma ilegal las conversaciones de los abogados del caso Gürtel con sus clientes.

Ninguna de estas tres causas es una broma. Quizá en poco tiempo don Baltasar salga airoso de todas ellas, pero de ser así será porque la Justicia falla a su favor o porque ésta decida que no hay delito. Por tanto no corresponde a los políticos, a los medios o a los actores e intelectuales (que hablan del 'mayor ataque al Estado desde el 23F'. Pufff)... salir a la palestra diciendo sandeces.

Y vaya por delante que a mí Baltasar Garzón me cae bien y me parece una persona trabajadora y brillante. Desde hace años me lo he cruzado con relativa frecuencia, al estar mi trabajo muy cerca de la Audiencia Nacional, y es de esas personas que te dan ganas de saludar a pesar de que sabes que no le conoces. Pero...

P.S. Lo guay en estos casos es mirar para otro lado o decir cosas tales como 'para un juez legal que hay...'. Yo creo que todos debemos cumplir las normas. Sólo eso. Pero por desgracia son muchos los cargos públicos que no lo hacen. Y nuestros políticos son números uno en eso... y luego te piden el voto. Qué huevos.

jueves, 8 de abril de 2010

Aído me da dolor de cabeza

Leo hoy que el Ministerio de Igualdad está 'estudiando' vetar cuentos «sexistas» como Blancanieves, La Bella Durmiente, Cenicienta... Entiendo que el papel de la mujer en esos cuentos no tiene mucho que ver con la mujer del siglo XXI, pero ¿se han parado a pensar que por ejemplo Blancanieves es un cuento de los hermanos Jacob Grimm (1785-1863) y Wilhelm Grimm (1786-1859)? ¿Cómo quieren que fuera la mujer de hace más de 150 años? Desde luego no como la de ahora. La Bella Durmiente es de Charles Perrault (1628-1703). Y de Cenicienta, cuento de extensa tradición oral, hay versiones de los hermanos Grimm y del propio Perrault entre otros. Lo dicho, mujeres que no tenían ni iPhone, ni iTablet, ni tarjeta de crédito, ni carrera universitaria, ni independencia económica, ni stilettos de Christian Louboutin... 

Me parece muy bien que el que quiera cuente unos cuentos distintos a sus hijos, más acordes a lo que piensa, o lo que sea, pero lo del Ministerio de Igualdad es que se sale del mapa. ¿Por qué no prohibimos El Quijote? Si es que es sexista... El protagonista es un hombre -qué ocurrencia Cervantes, tío- y las mujeres que aparecen en la obra no son más que amas de casa, mesoneras y otros papeles menores.

Tengo la sensación de que hay gente que ha perdido el norte. Quieren ser tan modernos que se convierten en retrógrados. Hay que educar a nuestros hijos en igualdad, enseñarles cómo son los tiempos que nos ha tocado vivir y no demonizar a nadie. Yo respeto muchísimo a las mujeres (trabajo con 38 -y sólo otro hombre- y vivo con tres), a muchas las admiro como admiro a muchos hombres, pero no soporto la demonización que se hace del hombre por el simple hecho de serlo. Estoy en contra de eso que llaman violencia de género porque como concepto es un error. Me da igual que la estadística diga que casi siempre es el hombre el que agrede o mata, porque muchos conocemos algún caso a la inversa y para mí tendría la misma horrible consideración.

Hace un par de meses Aído decía que el año pasado hubo varios meses sin muertes por 'violencia de género'. Y tuvo los santos huevos-ovarios de señalar que esperaba que este año hubiera como en el año anterior muchos meses de 'violencia cero'. ¿Es violencia cero que no muera nadie aunque hayan untado a palos a cientos de mujeres y a algún hombre? Pues no, por desgracia. Si es que estos políticos con tal de aportar al idioma son capaces hasta de inventarse palabras o conceptos a cada cual más disparatado. ¿Miembra? Sí, por ejemplo.

Me da mucha pena todo esto, porque creo que la igualdad de la mujer tiene que ser defendida por todos y no por un ministerio. Creo que tal vez éste sea el peor modo de hacer algo así. Mete a los políticos a arreglar algo y todo acabará hecho un desastre. Y vaya por delante que no creo en cuotas ni zarandajas de esas que nos tratan de meter con calzador. ¿Gobierno paritario? Pues depende; si hay más mujeres porque son las más válidas, qué hacemos... Yo creo en el valor de la persona, no en su sexo. Y estos politicastros que padecemos no se sabe ni en qué creen. Como casi siempre, la normalidad, el criterio, la educación y el respeto son los que nos dan la verdadera medida de las cosas. Vamos, que me parecería muy mal que por un absurdo criterio de cuotas en mi revista fuéramos 20 chicos y 20 chicas cuando es una revista femenina... Pero con Aído no se sabe; quizá hasta sobramos los dos tíos...

miércoles, 31 de marzo de 2010

El dolor del regreso

Llevo tiempo sin dedicarte unas líneas y no quería dejarlo pasar más tiempo. Mañana me voy para Santander con la family y sé que en el coche, en esas horas que dan para pensar tanto, te recordaré como siempre; te añoraré y pensaré en ese gran vacío que me espera al final de mi camino. La placentera costumbre que hizo que me acostumbrara a llegar a Santander, descolgar el teléfono y verte, ahora me hace sentir descolocado, triste, huérfano de una de esas personas que marcan la vida a cualquiera.

Pensar en ir a Santander es sinónimo de dilema en mis sentimientos, en mis sensaciones. Emerge la alegría del encuentro con familares y amigos. Y subyace el dolor por tu ausencia. Una ausencia que, curiosamente, lo llena todo. ¿Es eso posible? Lo es. Las calles mojadas (muy de Antonio Vega), un paseo por el Muelle, Peña Cabarga, el centro... Es curioso, pero cada vez que atravieso la Porticada rememoro nuestros mil encuentros casuales y siento que vas a aparecer de detrás de uno los pilares. Camino acompañado pero siento que me falta alguien. Y es que es así. Tampoco me espera mi padre para hablar del Racing, para recordar historias y para seguir conociendo cosas...

Quiero regresar a casa, a una de mis casas (Madrid ya lo es también), pero los buenos recuerdos se me agolpan dentro y me siguen provocando un dolor demasiado fuerte. Soy débil lo sé, pero como dijo Sancho en El Quijote: "Tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades". 

martes, 23 de marzo de 2010

Hace ahora cien años... (una historia del Fettes College... o por qué me llaman Peter)

Sir William Fettes murió en 1836 dejando una importante cantidad de dinero con el objeto de crear un centro educativo para gente con pocos recursos y niños huérfanos. Se compraron los terrenos a las afueras de Edimburgo y años más tarde se comenzó con la construcción del centro, que no fue inaugurado de manera oficial hasta 1870. Cuarenta años después, mi abuelo Peter y su hermano Frank llegaban a Edimburgo sin saber una palabra de inglés.


Mi abuelo -en la foto, el quinto por la izquierda en la segunda fila- tenía 10 años recién cumplidos y debía llevar unos pocos años en España, después de haber nacido en Santo Domingo, en la República Dominicana. Siempre nos contaba sus primeras impresiones de aquel día en que junto al Headmaster aprendieron sus primeras palabras. “Table”, decía éste dando una palmada sobre la mesa que tenía delante... Muy fuerte. Menudo curso intensivo les esperaba.

De esta historia, lo que más me ha llamado la atención desde muy pequeño es la visión de mi bisabuelo, Juan Parra Alba, para darse cuenta de la importancia del inglés en el mundo ya en los primeros años del siglo pasado. Ojo que hablamos de 1910... Pero es que sin duda él era un visionario; un andaluz emprendedor que cruzó el charco para convertirse en un exitoso hombre de negocios.

Mi abuelo me contaba que el Fettes tenía un campo de golf de nueve hoyos. Yo, que jugaba al golf cuando me narraba estas historias, flipaba con eso. Cuando en España muchos colegios no tienen ni una miserable cancha, él tenía campo de golf. Tremendo. Como el colegio tenía un rígido código de conducta -que por impedir hasta les impedía comer chocolate-, él se escapaba junto a sus amigos a hacer unos hoyos aunque sólo fuera para darle un poco al sabroso cacao...

A comienzos de los 90 estuve dos veces en el Fettes College -en la imagen de arriba estoy en la misma puerta de Carrington House en la que posó mi abuelo con sus compañeros en 1914-, el campo de golf ya no existía; se vendieron esos terrenos décadas atrás para hacer frente a las costosísimas reformas, pero aún así las instalaciones eran magníficas: campos de rugby, campo de crícket (un inmeso tapiz verde), pabellón, extensas praderas, sala de música... Me detengo en la sala de música porque según nos contó a mi hermano Toño y a mí el encargado del registro de entonces, Mr. Cole Hamilton, esa sala fue en tiempos de mi antepasado el gimnasio.

¿Qué pasó en ese gimnasio? En la habitación de mi abuelo siempre hubo dos candelabros. Estaban en un aparador, cada uno a un lado. Nos contaba que los ganó porque fue el mejor del Pequeño Ocho, que debía ser una especie de elite de los gimnastas del colegio. En el registro del colegio figura ese logro. Y cuando lo leí aluciné: “Pedro Parra, ganador de los candlesticks del Little Eight” Me consta que mi abuelo era un gran deportista, que corría como un gamo y su corazón parecía no inmutarse ante el esfuerzo (esto se lo decía su profesor de gimnasia, que le acusaba de no haber corrido y de haberse escondido por algún recodo del camino), que era fibroso, ágil y hábil. Fue un gran tenista y su pasión por ese deporte la vivió hasta el fin de sus días. Por eso para mí fue tan especial la primera Copa Davis. Con él vi muchos partidos de tenis, pero nunca vimos por la tele que España ganara casi nada... Parece que le estoy viendo en el Tenis, en la Magdalena, con su pantalón largo de blanco inmaculado o practicando en el garaje contra la pared con más de 85 años.

Volviendo a la capital de Escocia, mi abuelo se alojaba en Carrington House, una de las residencias para estudiantes del colegio, todas ellas en el interior del enorme recinto. En su época había otras tres: Glencorse, Kimmerghame y Moredun. Hoy hay más, pero para mí esas son las importantes. Cuando estuve con mi hermano, un frío día de invierno, Carrington estaba cerrado por obras. Fue un chasco tremendo. Se torcía un día muy esperado. Aunque el primer contacto había tenido muchos puntos positivos. Y volví año y medio después, era junio y me acompañaba mi amigo Javi. Hacía un día maravilloso, con sol y más de 20 grados. Me reencontré conmigo mismo.

Entramos en el Fettes, por la puerta principal de Carrington Road. Carrington House está cerca, se gira a la izquierda y se camina entre árboles con la sensación de haber estado antes allí muchas veces. Al vernos curiosear, el Headmaster salió a nuestro encuentro. Le conté que mi abuelo había estudiado allí junto con su hermano durante cuatro años. De primeras me miró como si no me creyera. Pero saqué una foto que llevaba conmigo, una muy parecida a la que ilustra este post, y la decoración cambió de manera radical. Sólo le faltó hacerme la ola. Me pidió la imagen para hacer una copia y me invitó a entrar y a que pegara un vistazo por las instalaciones; pero tampoco yo quería fisgar ni romper la paz que allí había. Hablamos un rato de manera amigable, le agradecí la deferencia y seguimos nuestro camino.

En 1914, a finales de curso, mi abuelo estaba en Glasgow pasando un fin de semana en casa de un amigo. Las noticias no podían ser peores, y estallaba la I Guerra Mundial. Ni que decir tiene que salió por patas (si es que en aquella época se podía salir así de los sitios) y regresó a España. Sé que una vez terminado el conflicto él y su hermano regresaron para estudiar en Cambrigde, en Peterhouse (fundado en el año 1280, creo que es el college más antiguo de Europa), pero esa es otra historia que ya os contaré en otro momento.

Han pasado 100 años desde aquel día en que mi abuelo Peter llegó a Edimburgo. Allí vio jugar a los All Blacks -me flipaba que un equipo de rugby estuviera de gira por Europa después de recorrer medio planeta-, allí se forjó como una buenísima persona, allí pasó unos años espectaculares y allí aprendió un inglés perfecto y maravilloso cuyo sonido nunca olvidaré. Vamos, como a mi abuelo, un ser excepcional al que siempre adoraré.


P.S. Releyendo el post, he recordado una cosa que me gustaría contar. Después de mi primera visita al Fettes, revelé un carrete entero de fotos y escribí una crónica de seis folios. Mandé una carta a Santander desde Escocia; siempre cultivé el género epistolar para huir de la soledad del que está lejos de casa. Lo más bonito que recuerdo es lo que me contó mi madre entonces: "Leímos tu carta en la mesa antes de comer. Tu abuelo no paró de llorar". Imposible no hacerlo al recordarle...