miércoles, 26 de abril de 2017

Sofía Ellar: Amor de anticuario



Amor de anticuario
Un cuaderno de novelas rosas, de galgos y esposas, de letras y notas. 
Oficinas de 4x4, de todoterrenos, de viejos y sabios, de llaves tan rotas. 

Y unos rizos de Andrés Calamaro tatuados en rabia de noche fugaz 
Una niña que no era la típica bala en codicia, de joyas de altar. 
Una luz, una mente que brilla, los pies en la orilla, Cantabria y La Arnía. 
Aquí no llegan los peces de acuario, de corbata en nudo y me sobran los duros de Amor de anticuario

Y es entonces, tumbado en la piedra que te das la vuelta y me dices que sí 
Que abandonas las cuatro paredes, las mil y una redes para ser feliz 
Será verdad que no aguantas mis mañanas, mis miedos cuando nadie nos daba la razón 
Y será verdad que se me han quitao' las ganas de estirarte la falda y no llames la atención
Y sentada en el salón olvidé que solo soy una especie en extinción. 

Y esa niña tan llena de vida, cada noche cita a la luna en la orilla 
Aquí no llegan los peces de acuario, de corbata en nudo y me sobran los duros de Amor de anticuario

Y es entonces, cuando es luna nueva, que se da la vuelta y te dice que sí, 
que abandona la corte belleza, la noble riqueza para ser feliz 

Será verdad que no aguantas mis mañanas, mis miedos cuando nadie nos daba la razón 
Y será verdad que se me han quitao' las ganas de estirarte la falda y no llames la atención
Y sentada en el salon olvidé que solo soy esa niña, cansada de oficinas, que se busca la vida cantando esta canción 

Y en tu rutina no hay hueco ni cabida ni espacio en tu repisa para esta inspiración 
No me pidas, por favor, que me olvide una vez más 
No me encierres mi amor, en tu acuario de cristal, pues tan solo soy real

miércoles, 29 de marzo de 2017

Leiva: Te comería a versos



Te comería a versos
Pieles tersas de jóvenes, 
magia en las pisadas. 
Se dejaba caer, 
yo me dejaba enredar 
y siempre chocaba. 
Cuando te diste cuenta, 
yo deliraba. 
¿Cuando estarás de vuelta?
me preguntaba. 

Flores en los balcones, 
golpes de palabra. 
Amanecerá y echaremos a andar 
entre hojas mojadas, 
con la ansiedad a cuestas 
y una esperanza, 
en la ciudad deshecha 
recién pintada. 

Quedamos en dejarlo, 
morir en primavera. 
Será un invierno largo 
juntando los pedazos 
que nos quedan. 

Pánico en los aviones 
y la mirada buena. 
Se dejaba ayudar, 
me ayudaba a pensar 
y valía la pena. 
Hay una guerra enferma 
en las fronteras, 
y una ventana abierta 
en las aceras. 

Quedamos en dejarlo, 
morir en primavera. 
Será un invierno largo 
juntando los pedazos 
que nos lluevan. 
Quedamos en dejarlo, 
morir en primavera. 
Será un invierno largo 
juntando los pedazos 
que nos quedan... 
Que nos quedan...

martes, 28 de febrero de 2017

Sidecars: La tormenta



La tormenta
Voy a acabar mordiendo el polvo
Me arrastraré hacia la salida
Porque sabemos la verdad y en el fondo
Tú no vas a aguantar toda la vida
Perdóname si no me escondo
Si no guardé ningún misterio
Si tú te bajas, yo no respondo
Pero no creo que lo digas en serio

Acabarás por convencerme
De que soy un cruel castigo
Cuando explota la tormenta
Se confunde al enemigo
No voy a quedarme a mirarlo caer
No quiero seguir mi camino
No puedo dejar de pedirte, lo sé
Por última vez
Uh, quédate en Madrid conmigo

Pellízcame si no despierto
Si no me vale ningún motivo
Si no consigo asimilarlo, lo siento
Será que me pilló desprevenido
Uh, sabes que me da lo mismo
Si no resulto ser el elegido
Si cada uno pone su granito
Y hacemos de este roto un descosido

Acabarás por convencerme
De que estoy mejor dormido
Cuando explota la tormenta
Se confunde al enemigo

No voy a quedarme a mirarlo caer
No quiero seguir mi camino
No puedo dejar de pedirte, lo sé
Por última vez
Oh, quédate en Madrid conmigo
Quédate en Madrid


Prefiero matarme a dejarlo correr
Quisiera elegir mi destino
No voy a quedarme a mirarlo caer
No quiero seguir mi camino
No puedo dejar de pedirte lo sé
Por última vez, oh

sábado, 28 de enero de 2017

Viva Suecia: A dónde ir




A dónde ir:
Vuelves a diario
porque el hambre va por barrios
el problema
es que te gusta reincidir.
Tanto sufrimiento
para irnos descontentos
hay momentos
que nos cuesta digerir.

Viene luego el pulso
y el suspense en fin de curso
y las caricias arrancadas de raíz.

Todos tus amigos,
la familia y los vecinos
creen que tienen su derecho
a decidir, en fin.

Cambia el gesto serio 
ya han caído los imperios
y aunque te hayas
prometido resistir.

Tarde o temprano
se te rompe entre las manos
y esa sangre nunca salta
del tapiz.

Hay más enemigos
en la piel de los testigos
que entre aquellos
que juraban contra ti.

Ven a verme un día
yo te espero de por vida
sé que nadie tiene claro
a dónde ir, a dónde ir, a dónde ir...

A dónde ir...
A dónde ir...