jueves, 8 de abril de 2010

Aído me da dolor de cabeza

Leo hoy que el Ministerio de Igualdad está 'estudiando' vetar cuentos «sexistas» como Blancanieves, La Bella Durmiente, Cenicienta... Entiendo que el papel de la mujer en esos cuentos no tiene mucho que ver con la mujer del siglo XXI, pero ¿se han parado a pensar que por ejemplo Blancanieves es un cuento de los hermanos Jacob Grimm (1785-1863) y Wilhelm Grimm (1786-1859)? ¿Cómo quieren que fuera la mujer de hace más de 150 años? Desde luego no como la de ahora. La Bella Durmiente es de Charles Perrault (1628-1703). Y de Cenicienta, cuento de extensa tradición oral, hay versiones de los hermanos Grimm y del propio Perrault entre otros. Lo dicho, mujeres que no tenían ni iPhone, ni iTablet, ni tarjeta de crédito, ni carrera universitaria, ni independencia económica, ni stilettos de Christian Louboutin... 

Me parece muy bien que el que quiera cuente unos cuentos distintos a sus hijos, más acordes a lo que piensa, o lo que sea, pero lo del Ministerio de Igualdad es que se sale del mapa. ¿Por qué no prohibimos El Quijote? Si es que es sexista... El protagonista es un hombre -qué ocurrencia Cervantes, tío- y las mujeres que aparecen en la obra no son más que amas de casa, mesoneras y otros papeles menores.

Tengo la sensación de que hay gente que ha perdido el norte. Quieren ser tan modernos que se convierten en retrógrados. Hay que educar a nuestros hijos en igualdad, enseñarles cómo son los tiempos que nos ha tocado vivir y no demonizar a nadie. Yo respeto muchísimo a las mujeres (trabajo con 38 -y sólo otro hombre- y vivo con tres), a muchas las admiro como admiro a muchos hombres, pero no soporto la demonización que se hace del hombre por el simple hecho de serlo. Estoy en contra de eso que llaman violencia de género porque como concepto es un error. Me da igual que la estadística diga que casi siempre es el hombre el que agrede o mata, porque muchos conocemos algún caso a la inversa y para mí tendría la misma horrible consideración.

Hace un par de meses Aído decía que el año pasado hubo varios meses sin muertes por 'violencia de género'. Y tuvo los santos huevos-ovarios de señalar que esperaba que este año hubiera como en el año anterior muchos meses de 'violencia cero'. ¿Es violencia cero que no muera nadie aunque hayan untado a palos a cientos de mujeres y a algún hombre? Pues no, por desgracia. Si es que estos políticos con tal de aportar al idioma son capaces hasta de inventarse palabras o conceptos a cada cual más disparatado. ¿Miembra? Sí, por ejemplo.

Me da mucha pena todo esto, porque creo que la igualdad de la mujer tiene que ser defendida por todos y no por un ministerio. Creo que tal vez éste sea el peor modo de hacer algo así. Mete a los políticos a arreglar algo y todo acabará hecho un desastre. Y vaya por delante que no creo en cuotas ni zarandajas de esas que nos tratan de meter con calzador. ¿Gobierno paritario? Pues depende; si hay más mujeres porque son las más válidas, qué hacemos... Yo creo en el valor de la persona, no en su sexo. Y estos politicastros que padecemos no se sabe ni en qué creen. Como casi siempre, la normalidad, el criterio, la educación y el respeto son los que nos dan la verdadera medida de las cosas. Vamos, que me parecería muy mal que por un absurdo criterio de cuotas en mi revista fuéramos 20 chicos y 20 chicas cuando es una revista femenina... Pero con Aído no se sabe; quizá hasta sobramos los dos tíos...

7 comentarios:

Álvaro Santos dijo...

Imagina la hipotética obligatoriedad de que el 50% del consejo de administración de una empresa sean mujeres, que ya ha sugerido. ¿Cómo podría hacerse eso en una empresa como la mía, que pertenece a una congregación religiosa masculina y, por tanto, el cien por cien de los miembros no sólo del consejo de administración, sino de los propietarios y accionistas, son hombres, varones? ¿Se lo planteamos a ver con qué paparruchada nos sale la Aído? (Mejor no, no vaya a ser que dicte una norma de supresión de las empresas conventuales y me quede sin trabajo).

Peter Mihm dijo...

A mí me gustaría saber cuánto tiempo dedican y cuánto les pagan por pensar en cosas como ésas... No sé cómo no se les cae la cara de vergüenza por hacer público mamonadas de este calibre.

Mela dijo...

Mi Campanilla acaba de llegar de Disney ... no me creo capaz de imaginar afirmaciones de este tipo, lo siento pero NO! Acaso nunca fue princesa? Muacc

Peter Mihm dijo...

Hay personas que con sus comportamientos parecen demostrar que nunca tuvieron niñez... y algunos parece que lo que hoy en día no tienen es nada debajo del pelo.

Edu_Rob dijo...

Estos personajes son los que dan sentido a la máxima 'más vale suerte que talento'; lo malo es que su ejemplo cunde en muchos, aunque en nosotros haga cundir el pánico.

Acogonante, Pet.

matraco dijo...

Amén a tu post, Peter

Peter Mihm dijo...

Pero es que ser ministro, que debería ser algo sólo al alcance de gente de nivelazo intelectual se ha devaluado de una manera increíble. Y lo peor, que no se les cae la cara de vergüenza...