miércoles, 8 de julio de 2009

Hada madrina

"Hoy no me desplazo a grandes trancos por la vida...", decía Antonio Vega con esa voz llena de lirismo que te desgarra el corazón. Y así es desde hace un tiempo; mi andar es discreto, pausado y cabizbajo por la reciente pérdida de una de mis personas más queridas. Ella es de las que más me ha podido demostrar su cariño desde que, hace casi 41 años, me llevara en brazos a la pila bautismal en la iglesia de San Roque.

En su boca siempre tenía palabras bonitas para mí. Y a mí me conforta saber que en sus oídos siempre retumbarán las palabras que todas sus amigas, sus fieles amigas, le decían a modo de salmo interminable: "te quiero, te queremos, sabes que te queremos, te quiero mucho, te queremos mucho...". Porque te hacías querer, por tu alegría de vivir, por tu enorme generosidad, por tu energía, por lo espléndida y divertida que eras.

Muchas veces el destino nos depara un final cruel. Y en esas tesituras aflora la grandeza de espíritu. Asumiste tu sino con una dignidad ejemplar y hasta en los momentos más complicados supiste sacar a relucir una sonrisa: al recordar a mi padre, al que tantas cosas te unían; al hablar de las peques, que tanta gracia te hacían; o de Bea, a quien tanto querías; o de Blanqui, que tanto te ha apoyado en los momentos más duros.

Te vamos a echar mucho de menos, aunque nos ayuda pensar que estarás con Jaime, con doña Tere, con tu tío Antonio... y con todos los grandes que nos protegen desde allá en lo alto.

Hoy no tengo ganas de casi nada, pero sí tengo claro que no me importaría ir a Embassy, pedir una botellita de Moët y compartir con los que más te hemos querido un 'champú', como tú solías decir. Qué mejor que un brindis en tu honor para rendirte el homenaje que sin duda mereces. Los irlandeses se reúnen en una fiesta alegre para despedir a sus seres queridos y creo que es un buen espejo en el que mirarse. A fin de cuentas en esos momentos uno recuerda lo mejor de la persona que nos deja y eso no es sino una invitación a la alegría.

A mí sólo me queda darte las gracias por todo lo que hiciste por mí cuando yo más desorientado estaba. Tu apoyo en un momento concreto de mi vida ayudó a que ésta diera el giro que necesitaba; el que puso mi vida en el camino que desde entonces recorro feliz. No recuerdo en ti un reproche hacia mí, sólo bellas palabras, bellos gestos, cariño, amor y apoyo incondicional. Por eso sólo puedo pedirte que me sigas cuidando, como hiciste siempre, mi querida hada madrina.

14 comentarios:

LITROS dijo...

Lo siento Pet, amarga noticia.
Un fuerte abrazo.
Hagamos honor a los que se fueron, intentando poner en practica lo que nos enseñaron.

Peter Mihm dijo...

El cruel cáncer que nos sigue quitando motivos de alegría. Gracias, amigo. Un fuerte abrazo.

Edu_Rob dijo...

Un fuerte abrazo, Pet. Qué bonitos recuerdos tienes para tu hada. Sin duda, no puede haber mejor homenaje ni mejor regalo para ella.

Mucho ánimo.

JAVI-SHATT dijo...

ANIMO,PETE.
POR DESGRACIA ,UNA VEZ MAS NOS DEJAN ANTES DE TIEMPO LAS MEJORES PERSONAS DEL MUNDO.
BONITAS PALABRAS,SHATTO.
SE NOTA QUE FUE MUY IMPORTANTE PARA TI.

UN ABRAZO.
JAVI.

BORJAMON dijo...

Un fuerte abrazo, Peter.

Peter Mihm dijo...

Gracias, cracks.

Vosotros sois mis amigos fieles y vuestros ánimos son la energía que uno necesita para seguir sonriendo. Thanks!!!

Álvaro Santos dijo...

Un verso de Ernestina de Champourcin que siempre he saboreado y meditado, y que ya hace tiempo encabeza, como dea madre, uno de mis poemas a mi padre. También es para ti:

«Hay rumor de lo eterno en la vida que fluye».

Un a-brazo

Peter Mihm dijo...

Bonito verso, Álvaro. Gracias.

Jorge dijo...

Me estoy poniendo al día con los Blog tras unas cortas vacaciones y después de leer tu entrada, sólo puedo decir lo siento y gracias. Lo siento por la pérdidia de tu hada madrina y gracias por enseñarnos a recordar.
Un abrazo

Peter Mihm dijo...

Muchas gracias, Jorge. Un fuerte abrazo.

Carmen Revuelta dijo...

No despistes cualquier mariposa que se cruce en tu camino Peter ... será ella. Creo que los dos habéis sido muy afortunados por teneros y quereros ... disfruta de ello y quédate con su gesto más dulce ...

Peter Mihm dijo...

Así lo haré, Carmen.

Me siento muy afortunado por todo lo que tengo. Y de mi madrina me quedo con su eterna alegría y esas ganas tremendas de pasarlo bien.

Un beso y hasta muy pronto.

Ana dijo...

Un beso muy fuerte en estos duros momentos para ti, Peter.
Cuando los que más queremos se van lo mejor que podemos hacer es disfrutar de los que nos quedan y sorprendernos con todas las huellas y gestos que han dejado en todos nosotros y sonreir cada vez que descubramos uno nuevo. ¡Menuda herencia! ¡Apreciémosla!
Somos pequeños, pero la fuerza de nuestros actos es tremenda. ¡Menudo granito de pimienta!
¡Hasta pronto!
Ana.

Peter Mihm dijo...

Gracias, Ana. Nos vemos muy pronto.