viernes, 26 de febrero de 2010

"Esto lo arreglamos entre todos"

Qué bonito, qué bonito. Sí, estoy por ponerme una tiara de margaritas en el pelo al ver la campaña de buenrollismo que se nos viene encima. La campaña, dicen, es una iniciativa exclusivamente privada que no cuenta con participación política (Cámaras de Comercio, grandes empresas...). Pues lo siento mucho, pero me toca las narices.

Claro que lo arreglamos entre todos; con nuestros impuestos destinados a fondo perdido por unos dirigentes inútiles, con palabrería y nada más. Se busca subir la moral. Es una especie de 'Podemos, sí'. 

Lo dicho, que me borro. Que no quiero que me tomen el pelo. Prefiero que se dejen esos cuatro millones de euros en algo más tangible que en una absurda campaña para subir el ánimo al personal. Que les vayan dando. 

martes, 23 de febrero de 2010

La Hardwood Suite

Tiene ese punto hortera tan propio de Las Vegas, en el Estado de Nevada, pero no cabe duda de que la Hardwood Suite tiene su aquel. Si exceptuamos los 25.000 dólares (18.400 euros) que cuesta pasar una noche en ella, el resto es atractivo; es como para ir con unos colegas de parranda y de paso jugar un rato a basket...


La Hardwood Suite forma parte del Palms, un hotel y casino que tienen los Maloof en Las Vegas. ¿Qué quiénes son los Maloof? Pues una familia adinerada de origen libanés, propietarios, entre otros muchos negocios, de los Sacramento Kings de la NBA.

jueves, 18 de febrero de 2010

Tras el parón navideño...

¿Cómo? Pues tal cual. Esto es lo que podíamos escuchar y leer ayer con motivo de la comparecencia del Presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados. ¿Parón navideño? Sí, efectivamente. Nuestros dirigentes han estado hasta ayer de mariscada en mariscada, bebiendo champán (estos no beben cava, no), cantando villancicos o La Traviata, o viendo la vida pasar... Es muy fuerte. 

Y, claro, todo eso cobrando ese buen dinero que les pagamos y que tan poco les parece a ellos. Pero qué más da... si todo va de pena, cada día estamos peor, no se toma ni media decisión y se exigen acuerdos de Estado con unas medidas que no valdrían ni para que una familia normal llegara a fin de mes... El presente pinta mal, pero el futuro es casi mejor no pensar en él. Uno quiere ser optimista, pero es que no me dejan.

"Compareceré en esta cama...", dijo el crack. Un lapsus linguae que puede tener cualquiera, pero que en su caso no puede dejar de sonar a metáfora. Quizá en realidad lo que quiso decir fue: "Compareceré tumbado a la bartola". Al menos eso se ajustaría más a la realidad.

miércoles, 17 de febrero de 2010

No me riñas, Toñín...


Ayer recibí un mail de uno de los grandes, Toño. Gran amigo, gran persona, gran jugador de basket, gran vacilón y peligro público número uno cuando pilota -él no conduce- por nuestras carreteras. Empezaba su mail diciéndome que no iba a entrar 'nunca mais' en mi blog porque -decía- le entra la 'depre'. Reconozco que así de primeras me dolió. Lo último que uno quiere es hacer que prevalezca lo triste sobre lo positivo. 

Es cierto que aquí abunda el tinte nostálgico, pero sólo como recuerdo de todo lo bueno que hemos vivido. Así que seguí leyendo y me di cuenta de que el efecto logrado en Toño era el adecuado. Decía que su vida actual era plena y que "siempre quedará el recuerdo de esos tiempos maravillosos. Cuando estábamos en ellos quizás no lo apreciáramos tanto como ahora. Somos muy afortunados".

Bingo, Toñín. Me considero un tipo super afortunado por haber conocido a gente tan maravillosa como todos vosotros, en general, y como tú, de manera muy especial.

En esta vida tan complicada, hay que mirar hacia adelante para no perder el sentido de la realidad. Pero poder mirar hacia atrás y sentir lo que nosotros sentimos, no tiene precio. Un fuerte abrazo.

sábado, 13 de febrero de 2010

En el día de tu cumpleaños


Hoy hubieras cumplido 80 años. El destino sólo te dejó cumplir 78; pero 78 años muy bien aprovechados. Así al menos lo veo yo, y así me lo contaste aquel día de agosto. Hacía un poco de fresquito y decidiste encender la chimenea de la casa de Cubas. Esa chimenea que tanto nos gusta y alrededor de la cual hemos tenido mil conversaciones. “Hay tres cosas que el hombre nunca se cansa de contemplar: el mar, el fuego y las estrellas”, decías a modo de salmo eternamente repetido. Y es verdad.

Recuerdo aquella tarde. Estaba de vacaciones y tuvimos una conversación larga y placentera. Dos horas, tres... no sé, perdí la noción del tiempo. Me dijiste que qué dura era la vejera; que tu vida había sido plena; que tenías muchos motivos para dar gracias: por tener a tu lado a una mujer como mamá, por cinco hijos sanos y buena gente, por haber vivido a gusto...

Se nos fueron las horas y me quedé muy bien, pues tenía necesidad de compartir contigo el tiempo del que carecíamos por culpa de 400 km de distancia. Fue maravilloso. Pero un par de semanas después la vida dio un giro imprevisto y poco después te fuiste. Entonces esa conversación tuvo un sentido aún mayor: fue una especie de despedida anticipada. Vi que estabas en paz, que tenías la sensación de dejar atrás una vida bien vivida. Me pareció entrever una plenitud envidiable, admirable.

Hace ya casi año y medio que me faltas, pero te tengo presente todos los días. Tus frases, tus giros verbales, tus vivencias, tus anécdotas, tus historias... Me has llenado el disco duro de referencias -ahora precisamente leo un libro espectacular sobre la historia que me contabas hace más de 35 años cada vez que pasábamos por Oyambre: la del Pájaro Amarillo-. Has sembrado en mí el sentido de la justicia, el no creerme nunca más que nadie, el tener inquietud por saber cosas (“Libros caminos y días dan al hombre la sabiduría”, decías), el amor a la tierra (“La tierra es generosa”, afirmabas, aunque a ti te hacía trabajar de firme bajo el sol implacable), tantas cosas...

Papá, me diste tanto que siento que necesito nuevas pistas; no siempre las encuentro. Me quedé sin ti, y me quedé sin maestro. Me pusiste el listón tan alto que a veces siento una cierta insatisfacción. Es la admiración del discípulo hacia el buen profesor, del hijo agradecido al padre que tanto le regaló. Por fortuna, para seguir creciendo, siempre nos quedan los libros, los paisajes, las personas,... Y tu ejemplo.

lunes, 8 de febrero de 2010

Qué noche la de aquel viernes-sábado



Mi padre me enseñó una frase de esas imposibles de olvidar: “Hay tres cosas que nunca vuelven: la palabra dada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida”. Soy un hombre de palabra, que no dispara flechas -a veces algún dardo verbal-, pero que en ocasiones tiene esa sensación tan humana de dejar pasar oportunidades únicas. Por fortuna no fue eso lo que me pasó este último fin de semana.

Salva (y Marta) nos había(n) convocado a su 40 cumpleaños. Sé de su tremendo poder de convocatoria, sé de su aprecio sincero y sé que su apoyo en los últimos tiempos ha sido impagable. Nos conocemos desde hace mucho, pero nuestra amistad se ha forjado en la adversidad de momentos difíciles, de esos que te ayudan a crecer (aunque te llames Peter y seas un poco Peter Pan -de Molde, añadiría Chavalón-) y que fortalecen sentimientos que son para siempre (o ‘sinepre’).

40 bolos y un enganche, te gusta decir. No se cumplen todos los días. Y no es fácil reunir a gente venida de media España, y hasta de Santander, un viernes. Pero el ‘esfuerzo’ bien mereció la pena. Un sitio especial como el Tenis, en el que el recuerdo de mi abuelo me persigue por cada rincón y me emociona. Y una compañía difícil de mejorar. Nivelazo el de la concurrencia, claro que sí. No es bueno personalizar, pero disfruté como un enano hablando -hasta dejar mi voz hecha trizas- con muchos amigos de larga duración.

Y no es menos cierto que el evento era la excusa perfecta para materializar esas amistades emergentes nacidas de Facebook, de Blogger y de muchos mails cruzados. Pero en la era tecnológica, nada como un buen bolígrafo para dejar hecha un cristo la camisa del protagonista principal. Dedicatorias de casi todos y la nuestra con SiempreBasket presente, al versionar Litros las firmas de cracks como Juanejo, Bender, Stockton, Wilt, Mercadal o Bernardo (se te olvidó Enmoja, Litros. Jajajaja). Una camisa para la historia, que deberás enmarcar con un cristal por delante y otro por detrás.

Tras unos primeros compases de tanteo, de picoteo y de iniciación en el mundo del vino tinto y la cerveza, la cosa se puso ‘seria’ con las palabras del celebrante. Turno para los agradecimientos y palabras sentidas dedicadas a los fieles. A falta de un micro buena fue la copa tendida por Álvaro...

Desde ahí la música quedó en manos de Txoff, o eso creo, ya que se dio un giro espectacular a la selección de temazos. Cuando sonó Jamming el corazón casi se me sale del pecho. Recordé al gran Barri -la buena temperatura hizo que no me pusiese su camiseta verde debajo de mi camisa, pero viajó conmigo a Santander-, hipé un poco; y cuando Lai se acercó, Txoff me miró a los ojos, Litros y Javi Shatto asintieron y brindamos por él se me puso un nudo en la garganta. Ese tema siempre da en el clavo: buen rollo, buenas vibraciones, alegría a raudales, ritmo, sonrisas... Barri.

Pero el nivelazo se mantuvo. Y es que no podían faltar Chica de ayer, algunos temazos de esos con sabor a Movida (a bolas de cristal, a noches en el Penta, a noches lejanas por la calle del Carmen...), otros que piden legalizaciones... y hasta La Fuente de Cacho. Qué más da. Todos bailando, dando botes, cantando, haciendo corros, congas... ¿Todos? Bueno, yo no, que soy más de cantar y de interiorizar... Pocas cosas me gustan más que ver como los amigos bailan, se desfasan y disfrutan al máximo.

La pena es que el tiempo, ese enemigo del ser humano, corría veloz hacia el fin de la party. Pero no es cierto eso de que todo lo bueno se acaba. Hay cosas que no se terminan nunca: como la amistad, como una canción que se te mete en los tuétanos, como una buena conversación que nunca olvidarás, como una buena historia a la que vuelves una y otra vez, como las ganas de repetir, como las ganas de volver a vernos pronto...

P.S. Gracias, Salva y Marta, por haberlo hecho posible.

















martes, 2 de febrero de 2010

Cuando uno menos se lo espera...


Uno lleva una vida muy normal, sin mayores sobresaltos, y no se caracteriza por ser muy mitómano ni por volverse loco cuando tiene delante a un Ricky Rubio, un Juan Carlos Navarro, un Luis Figo (al que como digo siempre fui el primero en sacarle una foto con la camiseta del Real Madrid en el Bernabéu), un Nadal (al que me presentaron hace 9 años) o un Di Stéfano -tiro por el deporte porque es lo que más me gusta, pero bien podrían ser Obama, Mandela, Bruce Springsteen o el difunto Vicente Ferrer-. La admiración va por un lado, pero el sentido de la realidad -todos somos humanos- prevalece.

Sin embargo el otro día me pasó una cosa muy tonta. Era un viernes como tantos y tantos. Estaba haciendo la compra en el supermercado y, de repente, apareció ante mí Javier Cansado. Sí, nunca he sabido muy bien quién es Faemino y quién Cansado, pero después de mucho esfuerzo logré descifrar ese absurdo enigma. El caso es que íbamos en sentido inverso, pasillo tras pasillo, y nos topamos como media docena de veces en menos de diez minutos. Empecé a recordar las imitaciones de Barri sin parar y empecé a subir y a bajar.

Tuve la tentación de decirle algo, de darle las gracias por los momentos vividos, por haber promovido instantes tan inolvidables..., pero fui fiel a mi manera de ser (¿rancio? ¿sieso? Pues eso...). No le dije nada. Quizá él me lo hubiera agradecido o quizá hubiera pensado: "Este mundo está lleno de frikis".

Lo importante es que recordé las risas sin parar vividas junto a un gran amigo. Lo menos bueno es que a mí lo que me gustaba era ver las imitaciones de Barri; pero mucho más que en su versión original...

P.S. El gesto de Faemino en esta foto no me puede recordar más a nuestro crack. Hasta eso lo clavaba.

miércoles, 27 de enero de 2010

Encuentros

Hay días en los que quedas con alguien y, encima, te encuentras con mucha gente más que hace años que no ves. Eso nos pasó estas Navidades. En la foto salimos Nando, yo, Javi, Txomin, Jose, Toy, Litros y Salva, pero es que había muchos más, aunque el gran angular no diera para tanto... Ese día también estuvieron Bea y mis peques, Toñín con su family, Mercedes y Fernando con 'el Picu', Chema y Cristina, Tatiana y Carlitos, Víctor (Vic Thorpe) con su cachorro, Miky, Txiki Tanque, Marcos...

Hacía siglos que no salía por Santander de noche y aluciné con la peatonalización de algunas calles de esas que uno ha pisado durante años, pero siempre bajo la luz de la luna o de alguna que otra farola. Me lo pasé bien, muy bien, pero me sentí mayor, muy mayor...

lunes, 25 de enero de 2010

Curro, curro y curro...


Decía un personaje célebre en la casa familiar paterna de Pesúes (Cantabria) que "el trabajo tiene cara de perro". Y así es como me siento hoy; enfrentado a una semana dura, con las fuerzas justas, el ánimo un poco alicaído, pocas ganas y mucho curro. Pero ante situaciones de éstas uno sabe que no hay salida. Hay que dar la cara. Da igual que te la partan. Hay que echarle horas y dedicación, y esperar que una vez superado el trámite vayan regresando las fuerzas y el buen humor. Confío en que se me dé bien... Ya os contaré.

viernes, 22 de enero de 2010

Me hace mucha gracia esta imagen...


Don Pedro Velarde es uno de los héroes del 2 de mayo (de qué año, que decía el chiste), uno de los episodios míticos de la Guerra de la Independencia española. Nació en Muriedas (Cantabria) justo al lado de la casa que ahí tuvieron mis abuelos durante décadas.

El monumento denominado Santander a la gloria del héroe. 1880 ha dado muchas vueltas desde su inauguración. Podemos decir que el pobre Velarde debe andar hasta mareado de tranto trajín. Remodelaciones, obras varias, parkings subterráneos, bombas de ETA, caprichos de los políticos... El caso es que por cosas del destino don Pedro parece ahora protestar de manera airada ante la Delegación de Hacienda. Si es que hay mucho que protestar.

Los políticos se llenan la boca diciendo que la presión fiscal en España es de las más bajas de Europa. Pero pocos dicen que las prestaciones que recibimos por nuestros esfuerzos son mínimas también si las comparamos con las de otros vecinos.

El otro día hablaba Rodrigo Rato del problema que tendremos "pasado mañana" con el sistema de pensiones; pero sólo oí hablar a un periodista (era una) de "estructura piramidal". Me acordé de nuestro querido Edu Robb, que ya había hecho una muy acertada disertación al respecto hace meses, comparando al caduco sistema actual con la trama de un tal Madoff.

Proteste don Pedro, proteste, que ustedes los hérores son los que nos tienen que sacar siempre de los atolladeros en los que nos meten nuestros lamentables dirigentes a lo largo de la historia. Pero ándese con ojo que una cámara le vigila muy de cerca...

lunes, 18 de enero de 2010

A rueda de Txoff


Asociamos esta canción a Barri y hoy la escuchamos en su memoria. Recuerdo que él decía que Ziggy le pareció una estafa cuando se enteró de que cantaba. Pero luego le oyó, escuchó su voz, le recordó mucho al gran Bob y se tuvo que comprar la cinta... El vídeo se ve mejor en este link: http://www.youtube.com/watch?v=xT8Et9vRs-o (pero tiene el embed desactivado y no se puede pegar en un blog).

¿Por qué digo a rueda de Txoff? Porque él ya colgó el link antes en en Facebook, y porque dice que este fin de semana fue este tema con el que cerró su sesión pinchando. Y cuando la idea es buena, lo es, y no hay nada de malo en subirse al carro. El Concious Party, de 1988, sí señor.

Siempre gracias, amigo Barri. Siempre en nuestros corazones, crack de cracks. Inolvidable.

Tomorrow people (Ziggy Marley)
Tomorrow people, where is your past?
Tomorrow people, how long will you last?
Tomorrow people, where is your past?
Tomorrow people, how long will you last?

Today you say you deyah
Tomorrow you say you're gone
But you're gone so long
If there is no love in your heart - so sorry
Then there is no hope for you - true, true

Tomorrow people, where is your past?
Tomorrow people, how long will you last?
Tomorrow people, where is your past?
Tomorrow people, how long will you last?

So you're in the air
But you still don't have a thing to spare
You're flying high
While we're on the low o-o-oh...

viernes, 15 de enero de 2010

No sé ni cómo titularlo...

He hablado hace un rato con mi madre y ha salido en la conversación que el lunes se cumplen dos años de tu marcha. Hoy es viernes y hace sol; un día precioso después de muchos de lluvia, de nieve, de viento, de frío. Ya he dicho otras veces que el día que te fuiste era así: limpio, soleado, agradable, viernes... Pero se torció en nuestros corazones. Se volvió lúgubre, agitado, cruel, retorcido, inasumible, dolorosísimo, desgarrador, tempestuoso. 

Ha pasado ya un tiempo importante, el suficiente para tener una cierta perspectiva de las cosas, pero da igual. Hay un vacío imposible de cubrir; una sensación extraña y rotunda, implacable, que nos dice que las cosas no volverán nunca a ser como antes. Muchas veces me recrimino mi incapacidad para superar una situación como ésta. No sé si soy justo conmigo mismo. El caso es que el dolor me acompaña y sigo llorando tu ausencia con demasiada frecuencia.

En verano tuve la oportunidad de sacar de dentro mucho dolor hablando con tus padres. Creí que sería terapéutico. Pero en el fondo lo que hice fue reafirmar un enorme sentimiento de soledad. Una soledad parcial, está claro –uno tiene la fortuna de estar muy bien acompañado–, pero soledad al fin y al cabo, que nace de la pérdida, y que vive y se hace fuerte en el recuerdo.

Hoy miro por la ventana de nuevo y visualizo con total nitidez nuestros tiempos en Madrid, los miles de días felices santanderinos, el día que nos conocimos en septiembre del 86, las miles de noches viendo la vida pasar. Siento la necesidad imperiosa de hablar con alguien y, como no puedo, te escribo a ti rodeado de un falso silencio. Hace dos años dije que se me acababa de ir media vida; ahora sólo puedo reafirmar que así fue.

miércoles, 13 de enero de 2010

Paul Ratier, una de mis fibras sensibles favoritas


Hace unos años el director de una revista del grupo editorial en el que trabajo me felicitó por el nacimiento de mi hija pequeña y me dijo: «Antes de que te des cuenta andará con un chaval que no sabrá ni dónde está Altamira». La idea no me preocupó especialmente y pensé que hay cosas ante las que uno nada puede hacer. Pero casi de manera inmediata me vino a la mente una historia paralela: la de las pinturas de las cuevas, la de su descubridor y la de Paul Ratier. Demasiadas cosas se agolpaban en mi cabeza y sentí la necesidad de contarlas. Total, que me puse a ello y, a vuelapluma, me salió un relato breve curioso. No podría reproducirlo, pero ahora sí me siento con ánimos de recordar su esencia.

En 1875 un pastor habla a don Marcelino Sanz de Sautuola sobre la existencia de unas cuevas en el Prado de Altamira. Éste acude al lugar y recoge algunos restos arquelógicos. Tres años después visita la Exposición Universal de París y observa unos objetos prehistóricos que le recuerdan a los otros por él descubiertos. Decide volver a la cueva en 1879 con su hija y es entonces cuando descubren las espectaculares pinturas: la Capilla Sixtina del Arte Rupestre. No será hasta más de 20 años después cuando se certifique su autenticidad. Es un período duro, de dudas, de infamias, de acusaciones malintencionadas. Y es aquí donde cobra importancia la figura de Paul Ratier.

¿De quién? ¿Quién es Paul Ratier? Sabemos que era un pintor sordomudo, nacido en Lorient (Francia) en 1832 y que falleció en Santander el 7 de mayo de 1896. Suyo es el cuadro de Santa Lucía con los ciegos, que figura en el altar mayor de la Iglesia del mismo nombre en la capital cántabra. Pero tal vez su obra más conocida sea la primera reproducción del techo de Altamira que le encomendó, precisamente, su protector, Marcelino Sanz de Sautuola.

Fruto de esa relación fueron las infamias que el pintor tuvo que sufrir, en las que se indicaba que él había sido el verdadero autor de las pinturas de la cueva. Se da la circunstancia de que por aquella época Ratier pasó algunas temporadas en la casa de su mecenas, en Puente San Miguel, localidad muy cercana al emplazamiento de la cueva (a unos 3 km en línea recta). Parece que al menos algún motivo sí que había para dudar, y que las coincidencias jugaban en contra de la dupla Ratier-Sautuola...

Don Marcelino -bisabuelo de Emilio Botín- murió en 1888 sin ver reconocida la autenticidad de las pinturas por él halladas. Y Ratier perdió a uno de sus grandes apoyos. Paul Ratier y Josse fallecía en 1896, casi en la indigencia, tras una implacable tuberculosis. Dicen que Ratier sufrió muchísimo con esas acusaciones que le tildaban de falsificador. Su condición de sordomudo, además, no le ayudaba en su defensa precisamente...

Pero, ¿qué vínculo existe entre Ratier y el que escribe? ¿Qué hace que para mí la simple mención de Altamira dispare mi imaginación, el recuerdo, y la necesidad de rendir homenaje a un artista? Muy sencillo. Desde hace muchos años he tenido la fortuna de poder contemplar una obra suya de manera muy cercana. Es un cuadro pequeño, oscuro en apariencia, pero que bien iluminado permite ver muchas cosas. Creo recordar que es de 1865, pero hablo de memoria. Siempre hemos aludido a él como Santander de noche o, más románticamente, Santander la nuit. Al fondo se aprecian la Catedral y el Castillo de San Felipe. En primer plano vemos el Muelle, con embarcaciones del estilo de los pataches o los quechemarines amarradas muy cerca de las casas. Aún no han llegado los rellenos que darán más amplitud a esta zona privilegiada de mi ciudad.

El cuadro es discreto, pero hipnótico. Quizá uno no repare en él así de primeras, pero si lo miras con detenimiento quedarás atrapado. Buscarás el detalle, compararás el entonces y él ahora, y descubrirás la mano, la sensibilidad, la presencia del artista, la de Paul Ratier, uno de esos personajes tocados por el talento a los que ni en su época, ni pasados los siglos, se le reconocerá lo suficiente.

jueves, 7 de enero de 2010

Tomadura de pelo


Una detrás de otra. Fuma en 'su' Falcon, que es nuestro; y se pasa 'su' propia Ley -como decía una antigua compañera de trabajo cubana- 'por la parte más oscura de su cuerpo'. Dicen que no es el único..., pero eso qué más da.

Si es que no se puede ser siempre el más guay, y menos si eres Presidente. Hay que dar ejemplo, creo. Pero claro, si eres un inepto y no sabes dónde estás 'pinao', qué vas a hacer... Pues eso, capear el temporal; sonreír mucho tratando de no parecer imbécil; inventar conceptos abstractos y no acertar un pronóstico ni a la de diez.

Lo del parecido con Mr. Bean es una simple anécdota; uno es humorista y el otro no debería hacernos maldita gracia, aunque lo suyo sea trágico-cómico. Lo cierto es que hasta el personaje de Rowan Atkinson parece tener más credibilidad...

Y no todo queda ahí. Nuestro superhéroe llega tarde hasta a la Pascua Militar. El Presidente del Gobierno ha de estar en el Patio de la Armería del Palacio Real antes de las 12 del mediodía para poder recibir a los Reyes, pero él no está cuando llegan Don Juan Carlos y Doña Sofía. ¿Por qué? Porque es más listo que todos ellos. Porque es ÉL, un elegido, un iluminado, un ser superior como Florentino (Butragueño dixit). Las leyes y los protocolos no van con su manera de ser, desenfadada y guays. Si es que se mola (a sí mismo) mogollón...

Pero es que el colíder de la 'Alianza Cósmica' llega tarde a todo, en especial al momento de tomar medidas... El maillot amarillo del buenismo es incapaz de tomar las decisiones necesarias y no digamos de asir al toro por los cuernos... Ser antitaurino provoca estas cosas; al menos en su caso. 

¿Con qué nos sorprenderá ahora este hombre con cara de Joker? ¿Qué se guarda en la chistera este gran mago del humor? Qué más da. Si -y mira que es triste- por no haber no hay ni oposición... Y los de siempre -la esforzada clase media que tiene la fortuna de tener trabajo y poder comer tres veces al día-, a seguir pagando los errores de una clase política que no vale ni para tacos de escopeta.

domingo, 3 de enero de 2010

No me canso nunca de contemplarlo...


Tras una noche de descanso, te levantas, sales a la terraza y te encuentras esto... El sol sale por tu izquierda y el Puntal te mira desafiante; enfrente, la dupla del Pico de Solares y Peña Cabarga, siempre me llegan al corazón; y a la derecha, en días como estos, emergen majestuosos los Picos de Europa. No se puede pedir más. Es una escena repetida hasta la saciedad en mi imaginario particular, pero no hay dos días iguales, siempre hay matices y cada uno de ellos aporta más y más belleza.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Año de nieves...


... año de bienes. O eso dicen, aunque la verdad es que vamos a tener que echarle muchas ganas, mucha ilusión y mucha 'sostenibilidad' para superar este 2010 que nos viene con pinta de 'revirao'.

Todo lo mejor para los habituales...

P.S. Y sí... es mi Vespa 200 E, matrícula de Santander, letra J, del año 1981 y adquirida en 1988. Un clásico.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Asuntos de familia

Mi padre siempre me contaba mil historias. Una de ellas es que su abuelo, médico, visitaba no sé cuántos pueblos a caballo. Medicina heroica sin duda. Los medios eran muy pocos y los casos a los que el doctor se enfrentaba, de lo más variados. A mi bisabuelo le sucedió en el puesto mi abuelo y a éste mi tío. Incluso mi padre fue también médico rural en Val de San Vicente.

Recuerdo una anécdota que contaba cuando él sufrió un accidente de moto yendo a un aviso. Una de las personas que primero le asistieron dijo: "Habrá que llamar al médico". Y otro comentó: "Pero si el médico es él...". O la que se refería a la obligación de dar de comer al caballo del galeno, allá a finales del siglo XIX. Mi padre decía que cuando llegaba el médico sacaban el pienso para el caballo y cuando el doctor entraba en la casa a hacer la visita, inmediatamente, al animal le dejaban a verlas venir... sin nada que llevarse a la boca. Ya se sabe, la picaresca hispana.

A lo largo de tantos años, fueron muchas visitas, muchas horas de consulta, mucha generosidad buscando siempre ayudar y sanar al herido, al enfermo... Siempre al servicio de los demás. Y hace ya unas décadas se decidió que la plaza de Pesués, donde se encuentra el Ayuntamiento de Val de San Vicente, pasara a denominarse Plaza de los Doctores Sánchez de Cos. Sin duda un motivo de orgullo familiar.

A mí no me dio por la Medicina; no tengo ni el talento, ni la vocación, ni ese afán de sacrificio, todos ellos tan necesarios. Sin embargo, el entrañable Luis Fernández, periodista deportivo de Televisión Española, me llamaba 'El Dóctor Cos'. Cuando llegaba a sus clases siempre decía lo mismo: "Aquí está, el Dóctor Cos. El hijo del médico. Un fenómeno". A mí me gustaba, primero porque era un homenaje a mi padre y, además, eso de Dóctor me recordaba a uno de mis favoritos: 'Doctor J', Julius Erving.

Pero a mi hermano mayor sí le dio por ahí -y nos quitó la 'presión' al resto de hermanos-, y sigue con la tradición de fidelidad al juramento hipocrático. Si es que, como muchas veces me sorprendo pensando: "Hasta Hipócrates era de Kos".

viernes, 11 de diciembre de 2009

Torpe hasta decir basta

Tenemos un Presidente al que podríamos estar adjetivando durante meses, sin parar. No le vamos a juzgar aquí por sus decisiones. No me apetece afear este blog. Pero sí que quiero comentar sus palabras del otro día cuando recibió a los héroes de la Copa Davis.

Aunque antes empezaré por una breve disertación tenística familiar. Mi abuelo fue un gran jugador de dobles (fue subcampeón de España en los años 20). Vi muchas horas de tenis con él, tanto en vivo como por la tele, pero lo que nunca presenciamos juntos fue a España ganando una Davis. Años después de su muerte, tuve la fortuna de ver como ganamos a Estados Unidos en Santander, en las semifinales de 2000. Fue en el club en el que mi abuelo jugó toda su vida, hasta con más de 80 años. Entonces me acordé mucho de él.

Luego, unos meses después, tuve el privilegio de ir como enviado especial a Barcelona, y viví momentazos tremendos al ver levantar la primera ensaladera de mi vida, la primera de España. Allí me presentaron entonces a un Nadal muy pipiolo, imberbe: "Te presento al futuro número 1 del mundo", me dijeron. Era un niño. Llevaba la bandera de España en la ceremonia de los himnos... y un par de años después ya se comía el mundo a raquetazos.

Costa y Ferrero nos hicieron sufrir y disfrutar a partes iguales en la jornada inaugural. Corretja y Balcells nos pusieron a un paso de la gloria con el doble. Y Ferrero nos llevó a lo más alto. Pero en un éxito global del equipo. Me acordé mucho más de mi abuelo entonces, claro. ¡¡Habíamos ganado una Davis!! A mí me parecía increíble. Tenísticamente era lo máximo. No se puede llegar más alto.

Pues bien, hemos ganado otras tres más desde entonces. Parece fácil, pero no lo es. Es el éxito de un equipo de jugadores, de un grupo de cracks. El circuito profesional representa el triunfo individual, aunque cada jugador tenga un equipo detrás; pero la Davis, no. Hay que ganar tres puntos y un sólo jugador no da el éxito, aunque pueda ser de gran ayuda. Ahí es donde está la torpeza de nuestro Presidente, que personalizó en Rafa, quizá sin pretenderlo, el éxito. La cara del resto del equipo fue de póker, pero aguantaron el tirón como pudieron...

Cuentan que a Verdasco le sorprendió que ZP hablara casi exclusivamente de Nadal. Nos ha fastidiado. "Rafa te queremos" y bla bla bla. "Eres un magnífico símbolo y embajador del deporte y de cómo hacer las cosas" y más bla bla bla. ¿Pero este tipo se entera de algo?

David Ferrer dio un punto vital en la eliminatoria después de ir perdiendo de forma clara por dos sets a cero. No se vino abajo. Tiró de garra y sacrificio ante un rival enrachado al que le estaba saliendo el partido de su vida. Ganó en cinco sets con 8-6 en el definitivo. Chapeau!! Toda una lección de coraje.

El sábado se jugaba un punto que es clave, el del doble. Siempre nos ha costado mucho ganar ese partido, históricamente. Pero tenemos a Verdasco y a Feliciano, que lo dan todo, que saben jugar y que conocen la importancia del tanto. Lo ganaron. Con rabia, con clase, con entrega. Nos dieron el 3-0 definitivo. Pero algunos no se enteran; prefieren pesonalizar. Van de líderes por la vida, desconfían de sus asesores, buscan apuntarse siempre ellos el tanto, y así nos va a los demás...

Alguien debería haberle enseñado a esta persona que el éxito nace del trabajo en grupo. Y eso que dice que le gusta el basket... No, qué va. A ZP le debe gustar tirar a canasta, pero no pasar la bola. Cree que sabe, pero desconoce el juego; y, por supuesto, no lo ama. Debe ser una especie de Rudy Gay, de Allen Iverson o de Willie Green, pero en versión garrafón, claro.

Por puro sentimentalismo guardo un bote de cristal en casa. Dentro de él hay un buen puñado de tierra batida. La recogí en la zona de saque de la pista del Palau Sant Jordi en el año 2000. Es un pequeño tesoro que homenajea a todos los jugadores que dieron su esfuerzo para que algún día fuera posible ganar la primera Davis (Santana, Orantes, Higueras, Arilla, Gimeno, Emilio Sánchez Vicario, Sergi Bruguera, Sergio Casal y tantos otros...). Ferrero, Costa, Corretja y Balcells nos la dieron por vez primera, pero fue el triunfo de muchos más.

Ahora pasa lo mismo. Tenemos una generación de tenistas de primer nivel, un auténtico lujo. Uno, el Presidente, mira el éxito y sólo ve a Rafa Nadal. Los demás, en ellos me incluyo, vemos al gran Rafa y a los titanes Ferrer, Feli, Verdasco, Robredo, Ferrero, Almagro, Montañés, García López, Óscar Hernández, Gimeno-Traver, Granollers, Ventura, Marc López, Ramírez Hidalgo... Una genereración tremenda, con varios en el top 30, y todos ellos han empujado de una manera o de otra para levantar la cuarta Copa Davis. Y mi abuelo, una de las personas más buenas que he conocido, disfrutando desde allá arriba...

jueves, 10 de diciembre de 2009

Tres lechones, tres


Más de 20 años tiene el documento y se nota, claro. Un rubito con buen color después de todo un verano sin dar un palo al agua. Un morenazo que parece sacado del equipo de El Hombre y la Tierra. Y otro rubio con aspecto de no haber roto un plato en su vida, a pesar de salir a hombros de la plaza de toros santanderina en pleno concierto de Radio Futura.

Del rubito paso, que lo veo todos los días al otro lado del espejo. Del morenazo y del de cara de bueno no puedo pasar porque representan el Premio Gordo; el que me tocó hace muchos años cuando los conocí. Dos tíos distintos, con personalidades marcadas, buena gente, divertidos, deportistas, compañeros perfectos para salir por la noche o irte a la berrea -como en esta imagen-. Dos miembros destacados del mítico 'Grupo de Moda', de Txiki Tanque Kaiser... Dos tipos inolvidables que hacen que esta foto siempre me acompañe allá donde voy.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El raro -y siempre melancólico- otoño


Este año estamos viviendo un otoño peculiar y extraño. Las hojas no terminan de caer. Muchos árboles aún verdean y me cuentan que hay gente con alergias primaverales a causa de un extraño rebrote de algunas especies...

Cambio climático, comportamientos extraños del tiempo, calentamiento global... Muchas expresiones aluden a que algo pasa. El paso de los años dirá qué hemos hecho con el planeta; la falta de concienciación; lo poco que importa la naturaleza cuando lo que manda es el interés econonómico...

Llevo semanas mirando por esta privilegiada ventana que tengo a mi izquierda. Da a lo que Andrés Montes denominaba "el Paseo Marítimo de la Castellana", en Madrid. Las hojas se resisten a abandonar su árbol. Van cayendo, pero con lentitud, con retraso. Unos dicen que se necesitan varias heladas para que se desprendan de la rama, pero no terminamos de acercarnos a los cero grados día sí y día también.

Reconozco que ese verde que se permuta en amarillo intenso me vuelve loco; que el otoño en los bosques tiene un punto inigualable y que aunque es tiempo de nostalgias, a mí eso nunca me importó. Es más, me gusta recordar. Todo el mundo lo sabe.

Hoy llueve sobre Madrid y pienso que seguro que en Santander soplará el viento sur... Por eso me duele la cabeza; mi cuerpo está aquí, pero mi mente está allí... El otro día me crucé con Álvaro Pombo. Vive cerca de mi casa y es un cántabro más en esta diáspora madrileña, aunque él sea de los destacados y yo no. Él ya habló de algo llamado Una ventana al Norte. Y esa obra da nombre a la sensación que uno tiene.

Esté donde esté siempre tendré en mi cabeza Peña Cabarga, el Pico de Solares, los Picos de Europa -si está despejado-, la maravillosa Bahía con la lengua arenosa de El Puntal mirándome de frente, Peñacastillo emergiendo por detrás del Hotel Bahía, el campo de golf de Pedreña -del que visualizo ese espectacular hoyo 14 al otro lado, en lo alto de la colina-, el puente que une Somo y Pedreña, que proyectó mi tío abuelo y que da nombre al trayecto de un pueblo a otro (Avenida de don Evaristo Lavín Del Noval)... ¿Una ventana al Norte? Más bien parece un amplio ventanal o el Bay window que tenía mi abuelo en su casa de Muriedas para contemplar toda la Bahía en plan ángulo inverso.

Me he venido al curro en metro, escuchando un temazo tras otro. Lluvia, música, tiempo para pensar. Elementos que me invitan a recordar a mi gran amigo Barri. Hoy he visto varias fotos nuestras por la mañana, muy pronto: en la boda de Toño, en el Sardi, en la berrea con Carlos. Venía hacia aquí dándole vueltas a la vida, a la muerte, a la alegría de vivir de Camarón, a la tristeza por querer contar cosas a  mi mejor interlocutor y no poder...

Y he pensado en una canción de Bob Marley que nos gustaba mucho a los dos. No, no era Jamming -que también-, era Do it Twice



Es curioso, Bob Marley no es nada otoñal, para mí es estival cien por cien, pero ayer estuve escuchando este tema media docena de veces y es que el ritmillo del bajo se te mete dentro y no hay quien lo saque... Muchas horas pasamos los dos escuchando a este crack también desaparecido prematuramente (en la playa, por las noches...). Hasta esa afición por la música del genio de los dreadlocks dio lugar a uno de los motes más conocidos de Jose: Rasti. O su característico lanzamiento a canasta: el Rasti tiro. Poned la canción, subid el volumen. Y pensad en él: "I'd like to say: baby, you're so nice / I'd like to do the same thing twice...".

viernes, 4 de diciembre de 2009

Todo lo cura


Unos dicen que el amor hace pasar el tiempo y otros que el tiempo hace pasar el amor. Unos dicen que la distancia es el olvido. Y muchos piensan que el tiempo lo cura todo. Seamos sinceros, hay cosas que nunca se curan, hay heridas que nunca se cierran. Pero como no nos queda otra, aprendemos a ir tirando, a sobrellevar situaciones, a convivir con el dolor, con el recuerdo, con el amor, con el desamor, con la pena...

Los Eagles decían que "puedes emplear todo tu tiempo en ganar dinero; o que puedes gastar todo tu amor haciendo tiempo," más o menos. Vamos, que sólo se vive una vez, que hay actuar. Un carpe diem en versión californiana, con buenas guitarras y grandes voces. Que lo lleves al límite, hasta que no puedas más. Como hizo Fernando Martín.

Me acuerdo del escepticismo de Pío Baroja: "Yo creer, creer sólo creo en la aspirina". Es cierto, la aspirina cura mucho, pero yo me quedo con esta menta de la imagen; esta hierbabuena de mi pueblo, que esa sí que cura cuando te ortigas... Mano de santo. Y eso por no hablar de su gran utilidad para los mojitos o por lo bien que huele recién cortada. Cura el cuerpo y cura el espítitu. Todo lo cura. Y me sube el ánimo. Casi nada.

martes, 1 de diciembre de 2009

Un manteo público penoso

No sé en qué abará el calvario de un hombre llamado Diego Pastrana, pero me solidarizo con su causa. Resulta que su hijastra ingresó en un hospital donde se confundió "un golpe fortuito en un parque infantil con signos de maltrato continuado y un prurito alérgico con quemaduras provocadas". Blanco y en botella, claro. Un maltratador de niños, un verdadero hijo de puta. Ni juicio, ni nada, ni presunción de inocencia ni leches. Era lo peor, una escoria, una basura.

Pero ¿cómo es posible que se pueda llegar a esto? Recuerdo un titular junto a esa foto que todos hemos visto de esta persona, que ahora las pasa canutas, en el que se hablaba de "la mirada del maltratador"... Muy fuerte. Se trataba de la mirada de un inocente, de alguien muerto de miedo y roto por el dolor.

La niña de tres años falleció, eso ya no lo puede remediar nadie. Pero este hombre, al que ya todo el mundo pone cara -del que no sabemos si es buena gente, mala o regular–, ha recibido un mazazo tremendo, ha sido expuesto a un juicio público injusto, cruel, brutal y sin posibilidad de decir esta boca es mía. Se le ha demonizado sin saber nada más. Veo esto y pienso: "Lo peor es que eso le puede pasar a cualquiera. Me puede pasar a mí". Yo no podría soportarlo... Al dolor inmenso por la muerte de una niña se suma que encima te culpan a ti de ello. Sin duda algo no funciona.

viernes, 27 de noviembre de 2009

El paso del tiempo


El otro día me fijé en esta piedra que lleva muchas vidas entre nosotros. Está en la casa de mi pueblo. Lleva ahí desde siempre, pero pasa temporadas oculta por unas hortensias maravillosas que mi madre cuida y deja crecer a partes iguales. Ahora se la ve muy bien porque la poda de la planta -ya gigante- así lo permite, pero dentro de nada volverá a quedar ahí escondida. Un poco como el Guadiana. 

Por su aspecto, pienso que debió pertenecer a un viejo molino o algo así. Es redonda, tiene más de medio metro de diámetro y el musgo y alguna enredadera parecen querer tomar posesión de ella. Pero lo que no saben es que es inmortal y siempre seguirá ahí, viendo como los demás pasamos por la vida, mientras ella disfruta viendo jugar a los niños generación tras generación.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Larga vida al tejo...


Cuentan que en la Cantabria de nuestros antepasados los guerreros capturados empleaban las propiedades tóxicas del tejo para quitarse la vida. Sin embargo, yo en el tejo siempre he visto lo contrario, la pervivencia, la longevidad. Y es tradición de muchos lugares de nuestra verde comunidad reunirse alrededor de algún ejemplar centenario para celebrar fiestas o reuniones conmemorativas, precisamente por eso porque llevan ahí muchos años...

Pues bien, éste de la imagen es un joven ejemplar que regalaron a mi padre, que él plantó y cuidó como a un hijo, y que ahora mismo ya tiene una buena estampa. Cada vez que me acerco a la casa de mi pueblo, me acerco a él, lo observo, doy una vuelta alrededor, contemplo su estado y pienso en que me sobrevivirá, que lo verán crecer mis hijas y los descendientes que ellas puedan tener. Y siempre me gusta pensar en eso: en que la historia que yo cuento de "lo planto el abuelo" ellas se lo contarán al que venga por detrás ("lo plantó el bisabuelo...") y así sucesivamente.

Me encantan los árboles y aborrezco las políticas arboricidas tan lamentables que sufrimos. Pocas cosas hay más bonitas que ver crecer a un árbol, y mucho más si uno ayudó a plantarlo o si vio como lo plantaba alguien que buscaba -sin pretenderlo- esa permanencia en el tiempo una vez agotado su propio ciclo vital.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El banco, nuestro banco...

Son muchas las historias, las conversaciones eternas, las disculpas para no ir a casa a estudiar y mil cosas más que ha escuchado este banco (el banco, nuestro banco). El otro día pasé por el Sardi y me pareció que me susurraba cosas al oído. El caso es que decidí inmortalizarlo de nuevo, muchos años después. Se conserva muy bien, a pesar de los implacables envites de la corrosiva brisa marina. Y me dijo que le echa muchísimo de menos. Yo también.

martes, 17 de noviembre de 2009

La Vaca Gigante

Borja me pasó el link y flipé. La pena es no haberme enterado a tiempo... Chapeau para los 14 cracks que tienen la osadía de desafiar de esta manera al mar -y a las rocas- en ese sitio cercano a La Maruca.


Fotos de La Vaca

lunes, 16 de noviembre de 2009

Tarde de Sur

Es cierto que la cabeza no vive sus mejores momentos cuando sopla el viento Sur, es verdad que el cuerpo te pide siesta y poco más..., pero los paisajes que nos deja este cálido compañero de días como estos de otoño resultan impagables.
La 'trasera' del Pico de Solares aparece como un lugar mágico, con esos juegos de luces que provocan a partes iguales el sol y las nubes. Y el sonido del viento recuerda a los muchos locos que engrosan lo que en casa llamamos 'Peña Viento Sur'...


lunes, 9 de noviembre de 2009

Algo que quería compartir

Llevo tiempo queriendo trascribir estas líneas de Roberto Simal, gran amigo de José Antonio García Barrigón, Barri. Las he leído muchas veces en busca de consuelo, de reafirmar sentimientos y siempre que así lo he hecho me ha servido de mucho. Por eso quería compartirlas con los que os pasáis por aquí. El texto forma parte de la introducción del libro El Oriente de Asturias visto por los niños:

José Antonio García Barrigón, in memoriam
Jose, qué mayor honor para mí que compartir contigo este espacio -aunque suene a frase hecha es cierto- y al mismo tiempo qué difícil. Difícil porque es verdaderamente complicado hablar de alguien cuya mejor carta de presentación es él mismo y estoy seguro de que así piensan todos los que te conocen.

Nos encontramos presentando una pequeña gran obra de arte de la cual eres el artífice. Grande tiene que ser a la fuerza una obra con más de 300 autores, 300 pequeños artistas a los que pediste que dibujaran lo que consideraran más representativo de su municipio, con el afán de mostrar a la sociedad la imagen que los más jóvenes tenían del Oriente de Asturias, su casa y un poco la tuya, aunque siempre has permanecido unido a Santander y su bahía, tu bahía. Este boniuto proyecto por el que estuviste peleando quedó falto de un último empujón para plasmarlo en una publicación, por razones que no merece la pena comentar, y ahora entre todos vamos a lograrlo. Considéralo un pequeño homenaje a los chavales y, por supuesto, a ti.

Hablar de ti es hablar de acuarelas, óleos, lápices, cualquier cosa te valía para entregarte a una de tus grandes pasiones: la pintura. Fruto de esta pasión pariste cuadros, pósters, ilustraste libros, camisetas, alguna exposición y un sinfín de soportes sobre los que depositaste tu arte y tu J.G. Barrigón. Al tiempo disfrutabas enseñando a pintar a los más jóvenes y, uniendo niños y artes plásticas, se te ocurrió sacar adelante este proyecto.

Biólogo de profesión, otra de tus grandes pasiones fue la naturaleza. Las plantas y los animales siempre han estado muy presentes, tanto es así que naturaleza y pintura han corrido más que en paralelo, cruzando y solapándose, convirtiéndose plantas y animales en algunos de tus modelos favoritos. Tu carrera profesional también ha estado ligada siempre al medio-ambiente: educador ambiental, ilustrador científico, biólogo o técnico de medio-ambiente. Has trabajado directamente con especies, pero especialmente en la relación entre la naturaleza y las actividades humanas tradicionales, buscando la conservación de los unos y los otros, compartiendo el tiempo y el espacio.

Siempre con mil proyectos en la cabeza. Poco a poco algunos iban saliendo de ella y se hacían tangibles, otros continuaron en la fantasía, aunque ponías tanto entusiasmo al compartirlos que nos parecía verlos y tocarlos. De cualquier forma el proyecto que materializaste en todo momento y al que te entregabas de manera absoluta era el de hacer felices a los que compartían algo contigo, lo hacías con tal soltura y entrega que no temo en exagerar que de todas tus facestas ésta es en la que fuiste un maestro.

Jose, José Antonio, Barri, Jose Barrigón, Toño, José Antonio García Barrigón... es curioso, muchos somos los que te conocemos, muchos en distintos círculos y ámbitos y a todos nos queda la sensación de que el nuestro era especial, el auténtico. Somos muchos los que te conocemos, algunos más íntimos, otros de forma más superficial, pero todos nos ponemos de acuerdo al valorar tu persona, tu optimismo, tu sentido del humor y la franqueza de tu sonrisa.

Fdo. Roberto Simal Ajo

P.S. Gracias por tus palabras, Roberto. Recuerdo cuando nos encontramos las pasadas Navidades; nos miramos a los ojos y los dos vimos lo mismo en el otro: el dolor inmenso por la pérdida del amigo. Hablamos de este libro y cuando lo tuve en mis manos sentí un enorme agradecimiento hacia tu persona. Somos del mismo club, el de amigos de Barri. Me quedo con dos frases: "Es verdaderamente complicado hablar de alguien cuya mejor carta de presentación es él mismo, y estoy seguro de que así piensan todos los que te conocen". Y "todos nos ponemos de acuerdo al valorar tu persona, tu optimismo, tu sentido del humor y la franqueza de tu sonrisa". Clavadito.

domingo, 1 de noviembre de 2009

De homenaje en homenaje


El Estudiante homenajeó a Andrés Montes en el partido ante el FC Barcelona. El público dedicó una prolongada ovación puesto en pie al mítico comentarista. César Nanclares y Antoni Daimiel acompañaron a Nelson y Orson Montes, los hijos del crack, que recibieron sendas camisetas de Estudiantes. Como siempre, Nelson lució pajarita (y hasta la camisa me recuerda a alguna de su padre). Al término del partido esperaron a los jugadores del Barça para hacerse una foto y charlar con Navarro.

Estuvimos, Lucía y yo, en el túnel de vestuarios. Saludamos a Javier Beirán, a Juan Carlos Navarro, a Ricky. Interrumpimos una conversación de Villalobos con Lakovic. Saludé a Edu Schell, de Marca. Y la peque flipó con lo altísimos que son los jugadores, claro. Esta mañana lo primero que ha hecho nada más levantarse ha sido ponerse la gorra del Estu; la misma que no se quitó ayer en toda la tarde, ni para ir al cine...

viernes, 30 de octubre de 2009

El ritual del que vive fuera


Hace años, cada vez que llegaba a Santander cumplía con un ritual: me bajaba del autobús, iba a casa, saludaba a la familia, y después bajaba al garaje, arrancaba la Vespa y me daba una vuelta por la ciudad. El destino siempre era el mismo; el de la foto. Me sentaba en un banco, respiraba a pleno pulmón, miraba al mar y pensaba en mis cosas. 

Con los años, decidí que ya que Madrid era mi nueva casa mi moto debía estar conmigo y me la llevé a la capital, pero los dos echamos de menos el salitre, la brisa marina fresca del invierno, ese horizonte que deja entrever el camino a Irlanda, y ese sol impagable que surge en cualquier época del año y que te permite vivir más en contacto con el océano.

Hoy he visto esta foto y me he acordado de ese momento, muchas veces íntimo y personal, y otras muchas compartido, con Barri o con Sofía, dos de mis tertulianos favoritos durante jornadas eternas de felicidad. Sin duda soy un tipo afortunado por vivir los momentazos que me han tocado en suerte.

P.S. Por cierto, sin noticias de Iván Niebla...

jueves, 29 de octubre de 2009

Enhorabuena, crack


Hay cosas que a uno le cuesta asimilar. Empecé a ver NBA en el año 81. Aquello era otro mundo. Una liga de mitos vivientes, de superhéroes, de atletas imposibles. Formar parte de ella era algo inalcanzable para los nuestros. Hasta que un elegido, un osado, un adelantado a su tiempo lo intentó. Le llovieron las críticas, sufrió lo indecible, pero logró el reto de estar allí cuando ser blanco y europeo era sinónimo de jugador limitado, lento, mecánico, con poco físico. Era Fernando Martín, un pionero, un fuera de serie, un grande.

Ahora, vemos a Pau Gasol y parece fácil ser campeón de la NBA, no digamos ya jugar allí. Pau tiene un anillo en su poder, ha jugado dos All Stars, fue Rookie del Año, está entre los jugadores que más camisetas venden dentro y fuera de Estados Unidos, es campeón de Europa, del Mundo, subcampeón olímpico... Y lo mejor es su humildad. No sé si "ese beso entregado al aire es para ti", que decía Radio Futura. Pero creo, lo quiero pensar al menos, que el gesto que hace antes de recibir su premio, de manos de David Stern, iba para Andrés Montes. Ya lo dijiste en tu página web demostrando tu hombría, tu humanidad: "E.T. te echará de menos". Claro que sí, de jugón a jugón.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Las Hurdes, la Ruta de Alfonso XIII

Esta fue la primera parada que hicimos camino de El Gasco, en Martilandrán. Las casas se agarran a la ladera de la montaña; las carreteras discurren como buenamente pueden por un terreno abrupto; y los montes quemados -gracias como siempre a la acción del ser humano- acompañan durante buena parte del camino antes de llegar al punto de destino. Sin duda el espectáculo paisajístico merece la pena. Con el llamado Volcán de El Gasco como punto final, aunque no subiéramos... Tengo que reconocer que me quedé con las ganas.

martes, 27 de octubre de 2009

Veo la imagen y no siento las piernas...


Algunos dicen que nunca veremos un truño como este, pero hace tiempo que dejé de creer en las buenas palabras de nuestros políticos... El paisaje de la Bahía, el Pico Llen, el Pico de Solares... no puede ser más sugerente. Recuerdos de muchos años, miles de días y nunca dos iguales. Un paisaje asociado a la figura de Barri; pintado por su padre, pintado por él, pintado -o mejor aún, grabado– en mi alma de tanto hablar de él y de tanto compartirlo. Sé que esta imagen es, de momento, sólo un montaje, pero es verlo y ponerme enfermo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Zenaida Manfugás, la madre de Andrés Montes


Cuenta Quique Peinado, en Marca.com, que Zenaida Manfugás dejó a su hijo Andrés "criarse con Lore, un ama de cría, mientras ella recorría el mundo de recital en recital. Cuando su madre biológica volvió a buscarlo, ya adolescente, Montes la rechazó. Lore era su madre". Andrés siempre contaba que "cuando ella viene a España, la Reina va a los recitales"...

La pianista vino a España en 1952, becada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y vivió en Madrid hasta 1958. En la capital permaneció bajo la dirección de Tomás Andrade de Silva en el Real Conservatorio Superior de Música. Andrés tenía dos años cuando ella decide emigrar para así seguir con su carrera musical... 

El también pianista Alberto Joya comenta que Zenaida tiene una "fisonomía que no es la ideal para el piano por así decirlo, ya que es de estatura pequeña, extremidades cortas y mano no muy abierta. Estas circunstancias han hecho que desarrolle ciertas habilidades y formas de resolver los problemas de técnica que presentan las obras con una naturalidad poco común". 

Guillermo Cabrera Leiva, columnista del Diario Las Américas, comenta que en ella "además de su extraordinaria capacidad artística existe un carácter dulce, una inteligencia superior y una integridad moral digna de reconocimiento. Su espíritu no se complace en lo vulgar ni sus gustos se complacen con lo mediocre. Y ese superior nivel le ha dotado de una personalidad única, donde brilla la sencillez al mismo tiempo que se destaca un natural señorío muy revelador". Montes era igual en algunas de esas cosas, en especial en lo que atañe a huir de lo mediocre y en lo de personalidad única...

El parecido físico con su madre es evidente, como lo es el de Nelson (por Mandela) y Orson (por Welles), los dos hijos de Andrés. Viéndola tocar uno entiende mejor esa sensibilidad especial de nuestro desaparecido jugón al hablar de música, una de sus mayores pasiones.

Y viendo el espectacular modelito de doña Zenaida uno también entiende lo de la afición de Andrés por las pajaritas y la ropa llamativa. Pero de toda la historia lo que más me emociona es cuando la madre regresa a España a comienzos de los 70 y el pequeño Andresito no se deja llevar por los oropeles de la artista y permanece fiel a su ama de cría, a la que siempre se comportó con él como su verdadera madre.

P.S. Tengo metida la melodía en la cabeza y no hay manera de sacarla de ahí. Me parece una bella sintonía para recordar al mito.

lunes, 19 de octubre de 2009

Segóbriga, la antigua Roma a un paso


Dicen que en tiempos de Augusto, hacia el año 12 a. C., Segóbriga dejó de ser ciudad que pagaba tributo a Roma a ser un municipium, capital ya gobernada por ciudadanos romanos. Segóbriga creció rápidamente y fruto de ese auge son los edificios públicos y la muralla que hoy podemos contemplar. Está a poco más de 100 kilómetros de Madrid, en la provincia de Cuenca, y es de esos sitios que uno tiene la sensación de que está infravalorado.

viernes, 16 de octubre de 2009

El Meandro 'El Melero'

Hace un par de semanas estuvimos por Las Hurdes, zona dura, castigada por el fuego y por la sequía en los últimos meses. Aún así, la belleza de algunos de sus rincones nos deja imágenes como ésta, captada cerca de la localidad cacereña de Río Malo de Abajo.

Sin embargo, la imagen tampoco está nada mal cuando el río Alagón lleva agua. Seguro que a los ciervos que divisaron algunos les gusta más la segunda... (cada vez que veo un venado me acuerdo de Carlos y Barri en aquellas berreas míticas de hace años)

PS. Y una petición. Por favor, que la gente no suba en coche hasta el final. Lo peor de todo es el maldito polvo que levantan los que van sobre cuatro ruedas por la pista forestal. Dejen el vehículo abajo y caminen un poco, que merece la pena...

miércoles, 14 de octubre de 2009

Placer estético


El fin de semana pasado estuvimos en Valencia. La ciudad me agradó: amplias avenidas, muchos parques y jardines, buenas temperaturas... todo muy agradable. Pero sin duda toda la zona del Palacio de las Artes Reina Sofía, el Hemisfèric, el Umbracle, el Oceanogràfic, el Museo de Ciencias, el Ágora... me pareció impresionante. Desde el punto de vista arquitectónico es tremendo. Nos lo decía un taxista muy majete: "Antes, ésta era una ciudad de paso para el turista. Ahora es el destino final de muchos que vienen del extranjero y de cualquier parte de España".

Hacía años que no iba por la capital del Turia y tengo que reconocer que no han perdido el tiempo. La ciudad está irreconocible en determinadas zonas y se ha convertido en un destino de lo más apetecible para una escapada de fin de semana desde la capital.

miércoles, 7 de octubre de 2009

En recuerdo de nuestro querido Barri


Hace unos días recibí un mail firmado por alguien que decía responder al nombre de Iván Niebla. A mí me recordaba, por lo que decía, a otro amigo de hace un par de décadas, pero nunca me respondió a mis preguntas y sigo sin saber quién es... El caso es que me hizo recordar muchas cosas y me removió por dentro. Esto es lo que me contaba:

"Hola Pete. La verdad es que no sé por qué te escribo; bueno creo saberlo aunque no es una explicación muy lógica. Verás después de 20 años en los que separamos nuestros caminos, me vino a la mente el cálido recuerdo de aquel que durante mis años de adolescencia fue mi mejor amigo, un título que más tarde se ganó por derecho propio contigo y con muchos de los tuyos. Imagino que adivinarás que hablo de Barri... Así que tecleé su nombre completo en Google esperando encontrar sus dibujos o sus artículos sobre naturaleza y lo que encontré fue tu blog, que no pude dejar de leer hasta que, vencido por el sueño, me acosté a altas horas de la madrugada. 

Gracias a ti he recordado tantas cosas... la mayoría maravillosas, recuerdos de un grupo de chavales bien de los Agustinos, Escolapios, o que más da de dónde que tras salir de la facultad se acercaban en sus vespas al Sardi. Tertulias en playas en eternos veranos; recordé el Río de la Pila cuando no era un antro y los quinitos; los partidos de basket en Las Llamas; las hermanas Yllera y sus sucesoras las Pariente; el Panda negro de Carlitos Obregón; Kike Menéndez y sus bailes en la calle Panamá; Alciturri, al que por mucho que bebía nunca vi borracho y sus colegas el Churri (yo diría que era el Popotxo) y el Patata...

También recuerdo cuando Barri fue por primera vez a Los Ángeles. A su regreso hablándonos de aquella chica india de la que se enamoró. Sólo pensaba en regresar. En seguida os hicisteis amigos; creo que erais tal para cual. 

Tú siempre representaste para mí Santander; no un Santander cualquiera, sino aquel que ya entonces estaba desapareciendo y del que hoy para mi no queda rastro, un Santander con clase. Recuerdo que vestíamos con Levi's etiqueta roja, polo Lacoste -a ti te gustaban de manga larga-, los náuticos y el jersey a la cintura. Éramos buenos chicos de cole privado, tímidos con las chicas -mansos decíamos-. Nos encantaba sentarnos en alguna terraza y charlar de basket. Pasábamos los días de verano en la playa, jugando a las palas...

En fin. Gracias por tu blog. Lo seguiré a diario y seguiré rememorando aquellos maravillosos años y lamentando haberme separado de vosotros demasiado pronto; aunque las cosas, supongo, tenían que ser así. Fui uno de los miembros fundadores y viví momentos maravillosos en vuestra compañía y eso para mí es suficiente.

Hasta siempre amigo Pete; hasta pronto Barri...".

Fdo. Iván Niebla


Y yo añado. A escasos metros de la imagen que ilustra el post estaba mi Vespa; la misma que me espera a escasos 25 metros de mi ordenador en el Paseo de la Castellana. Han pasado 21 años de esta foto memorable que nos sacó Marina Bolado, pero hay muchas cosas que nunca cambian y este post así lo demuestra. Aunque al de la izquierda lo vea y no me reconozca en él (más pelo, menos kilos, pero la misma ilusión y las mismas ganas de hacer el bien)...

Por cierto, si alguien sabe quién es Iván Niebla que me lo diga, porque no le pongo cara.

sábado, 3 de octubre de 2009

Madrid 2020; esa sí que es mi corazonada...

Ayer el COI nos volvió a tomar el pelo con sus rotaciones continentales. Yo tenía una corazonada, la de ver a Ricky, Rudy Fernández, Xavi Rabaseda, Mamadou Samb, Marc Gasol, Pau Rivas, Sergio Llull, Alberto Jodar, Víctor Claver, Pere Tomás... levantar el oro al cielo -precioso cielo- de Madrid. Ahora estoy convencido de que hay que seguir en la lucha y decir ya hoy que vamos a por los JJ.OO. de 2020. ¿Para qué esperar?

En momentos así me acuerdo de Red Auerbach y su frase cuando un jugador que no metía una miró al banquillo y pidió el cambio: "Te cambiaré si dejas de intentarlo".